Correo Semanal

Epifanio Méndez Fleitas Bajo la mirada de diplomáticos

El Paraguay de los años cincuenta es un país tranquilo, de una población esencialmente rural, con sus costumbres ancestrales e inmutables, pacífica y feliz, describe el diplomático francés en Asunción Marc Milon de Peillon. En este contexto surgió el político y poeta Méndez Fleitas (1952-1955).

El presidente de la República Federico Chaves (9/1949-5/1954) ha puesto en práctica las líneas directrices de su asesor con la mayor determinación del nuevo presidente del Banco Central, Epifanio Méndez Fleitas, que proviene de la policía que lo dirigía y que inesperadamente asume este cargo con el objetivo de limpiar el establo de Augias.

El señor Méndez Fleitas tuvo el mérito de frenar la corrupción mediante una política de restricción del crédito. Además, ambicionaba convertirse en el líder supremo de la República. Durante una misión comercial del gobierno en Buenos Aires, se acercó al general Juan Domingo Perón.

Bajo la presión de la mayoría de la Junta del Partido Colorado, el presidente tuvo que separarse del que era su colaborador más querido y al que llamaba «su hijo espiritual». Autodidacta y de estirpe campesina, representa al socialismo dentro del muy conservador Partido Colorado.

Sus adversarios le acusaron incluso de haber sido comunista. La seducción que el justicialismo peronista ejerció sobre él le llevó, sin duda, a convertirse en el inspirador y artífice del acercamiento a Argentina. Nada más al llegar al Banco Central, el señor Méndez Fleitas aplicó con valentía un programa de saneamiento que le valió la hostilidad de los capitalistas y de los muchos otros que aspiraban a serlo.

El ejército también se volvió contra él, ya que lo consideraba un feudal de Argentina. Esta oposición latente se acentuó cuando se constató que los acuerdos subsidiarios del tratado con Argentina tendían a reducir los márgenes de beneficio del comercio exterior. Méndez Fleitas es visto como un indio astuto que tiene en sus manos no solo las finanzas del país, sino también todo su comercio. Los comerciantes, especialmente los importadores, han sufrido del régimen económico y financiero establecido por el presidente de esta institución crediticia, quienes han observado que ningún esfuerzo de recuperación económica tendrá éxito mientras Méndez Fleitas y su equipo se encuentren a cargo de las finanzas y del régimen de importación-exportación de Paraguay. Lo que ensombrece las importantes reformas mencionadas es el descontento de los comerciantes, acosados por la política económica y financiera de Méndez Fleitas. El señor Méndez Fleitas consideró oportuno apelar a la opinión pública, y el 31 de diciembre, en presencia de las autoridades, llevó a cabo una larga exposición de su política financiera y económica en el Teatro Victoria. Fue aplaudido. Pero el 2 de enero circularon rumores de que estaba preparando un golpe de Estado.

Durante cuatro días, el Consejo de la Junta Gubernativa colorada deliberó en un ambiente de lo más explosivo. Por falta de pruebas, no se mantuvo la acusación de conspiración, pero se acusó al señor Méndez Fleitas, entre otras cosas, haber intervenido, desafiando la disciplina del partido, en los disturbios que se cobraron varias víctimas en la localidad de Luque durante dos meses.

En definitiva, la crisis se agudizó tanto que el presidente Federico Chaves propuso su propia dimisión. Sin embargo, Chaves se vio obligado a destituir no solo a Méndez Fleitas, sino también a sus partidarios, el señor Enciso Velloso, ministro de Hacienda, su colega del Interior y el Jefe de Policía. Los tres primeros fueron sustituidos temporalmente. Solo la Policía tuvo un nuevo titular, el señor Robert Petit, hijo de un francés, nacido en Asunción en 1920, que había dirigido anteriormente los servicios de tierras y asentamientos y parecía muy mal preparado para su nueva tarea. Falleció en la refriega entre la policía y el Batallón 40 durante el golpe de Estado del 4 de mayo de 1954.

Méndez Fleitas se negó en un momento a exiliarse en Argentina y hubo rumores de que pronto se vengaría. No le faltan activos en la policía, que estuvo bajo su mando y en la que nunca ha perdido el interés. Además, tiene muchos partidarios entre el proletariado, el posible apoyo del Partido Febrerista de tendencia socialista, disuelto, pero no destruido, tenía adeptos en los rangos inferiores del ejército, y quizás también entre los comunistas. Incluso se dice que tuvo algunos amigos devotos entre los liberales.

Fue director del periódico gubernamental Patria, es un político ambicioso y demagogo, un futuro rival peligroso, probablemente, para el general Stroessner. En cualquier caso, esta figura política tiene fama de ser un hombre muy hábil y un excelente maniobrero, que combina una cierta experiencia de la vida pública con un carácter enérgico y combativo.

A su regreso de Ankara, Turquía, donde había participado en la conferencia del Fondo Monetario Internacional, el señor Méndez Fleitas anunció su dimisión como presidente del Banco Central y fue sustituido por el señor Gustavo Storm. El señor Federico Chaves, ex presidente de la República, asumió el cargo de embajador de Paraguay en Francia.

Méndez Fleitas tendrá que elegir entre aceptar una Embajada lejana o exiliarse del todo. Puede que no sea fácil decidirse, ya que lo único que le interesa es la política. El exilio probablemente pondría fin a todas sus ambiciones. Méndez Fleitas no ha aceptado nada «como Cincinnatus, se queda en su tierra y planta mandioca hasta que la patria o el general Perón lo necesitan».

Primero le ofrecieron el puesto de embajador en Londres, y se dice que la persona que le notificó le dijo que si no estaba a bordo del avión especial previsto para su viaje a España (en misión cultural en Madrid) antes de las seis de la mañana, sería enviado a la prisión del Estado a la misma hora, por un periodo lamentablemente difícil de determinar. El diplomático francés en Asunción, dijo: «Sería interesante saber qué motivo tuvo el gobierno paraguayo, no solo para confiar a un campesino del “Danubio” sus intereses culturales, sino también para destinar a este indio, que sabe guaraní, pero muy poco español, a la patria de Cervantes. Estoy seguro de que los madrileños se divertirán mucho cuando conozcan a este ilustre personaje en su calidad de representante cultural».

El ex presidente provisional de la República, Tomás Romero Pereira (05/1954-08/1954), es la encarnación de la extrema derecha que conduce al fascismo. Se dice que tiene un temperamento dictatorial, que su apariencia rígida apenas desmiente. Es visto como el guardián del coloradismo ortodoxo, de un carácter recto y considerado un falso puritano, incluso por los miembros de su partido. Le utilizan, pero no le quieren, de hecho, su espíritu sectario le ha hecho enemigos en todas partes, manifiesta el diplomático Maurice Chayet sobre la situación política en Paraguay.

Y para no ser menos que Romero Pereira, el ministro del Interior alzó la voz en referencia a Méndez Fleitas en el exilio en Uruguay. Después de haber ocupado cargos importantes, como jefe de la Policía, y en particular el de presidente del Banco Central, se le responsabiliza de todos los pecados de Israel: egoísmo desmedido, ambición, intentos de división, manipulación monetaria sin precedentes, corrupción, especialmente en la distribución bajo el régimen de control de cambios y de licencias de importación.

El ministro del Interior, Insfrán, afirma que, en torno a Méndez Fleitas, se habían celebrado reuniones preparatorias en Uruguay de un complot contra el gobierno por parte del Mopoco (Movimiento Popular Colorado), un grupo disidente de izquierda y extrema izquierda apoyado por elementos comunistas y castristas. Eran el líder de la oposición liberal Carlos Pastore, que había emigrado a Argentina, el presidente del comité ejecutivo nacional del Partido Revolucionario Febrerista (los Verdes) Benigno Perrota, Óscar Creydt, líder del Partido Comunista Paraguayo, Alberto Barret y Carlos Luis Casabianca. Además del diputado castrista brasileño de Recife, Juliao; el secretario general del Partido Comunista Cubano, Roa, acompañado por Naranjos; dos delegados soviéticos (los conspiradores recibieron ayuda de la embajada soviética).

El gobierno de Alfredo Stroessner (08/1954-02/1989) le tenía tanto miedo de Epifanio Méndez Fleitas que temía incluso nombrarlo. Méndez Fleitas, político, poeta y amante de la música paraguaya, murió en Buenos Aires, Argentina, en 1985, con treinta años de exilio a sus espaldas.

Un gobierno sustituye a otro, pero esto es política de otro costal. Y así continúan los enigmas bajo el brillante y ardiente cielo de Paraguay.

Danubio: se refiere a los países comunistas de Europa del Este que bordean este río; Augias: mitología griega; Cincinnatus: político de Roma (siglo V a.C.).

«Observaciones sobre los hechos políticos - Paraguay» (Observations des faits politiques). Archivos diplomáticos de Nantes, Francia.

PhD Maria Victoria Benítez Martínez

Historia y Civilizaciones, Université de Paris – Paris, France.

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