País

Entre lágrimas denuncia pobreza del campo

 

Con un pañuelo color naranja, Ever Torres, secabas sus lágrimas en la explanada de la Basílica de Caacupé. El hombre vino desde Choré, San Pedro, hasta la Villa Serrana para buscar un alivio espiritual ante la situación crítica que atraviesan los labriegos por la escasa producción y poca venta de sus productos, según relata.

“Lo que se cultiva no se vende, no hay buen precio y tampoco hay alguna política pública concreta por parte del Gobierno. Es mentira que se redujo la pobreza. Por qué no van a caminar por el interior para ver la realidad. Para nosotros los pobres nuestro consuelo es venir a plaguearnos a la Virgen de Caacupé”, manifestó a Telefuturo.

Hay mucha necesidad, agrega. Para la Navidad –afirma– muchos niños ni siquiera tendrán un pan dulce para celebrar. “Pido al presidente, Mario Abdo Benítez, que haga políticas públicas. Que no solo suba sueldos y los demás seguimos apenas”.

Finalmente recuerda, con un tono más calmado, las palabras de Monseñor Francisco Pistilli: “Le conté sobre la realidad campesina y me dijo que tenga fuerza, que venga a rezar y continué adelante porque algún día llegará la justicia”.

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