@Encisoclarisa
En la noche de ayer, el escritor y periodista Mario Rubén Álvarez presentó su más reciente poemario, Entonces, amanece, en un emotivo encuentro que tuvo lugar en el Centro Cultural Manzana de la Rivera. El lanzamiento contó con la presentación del comunicador Mario Ferreiro y reunió a lectores, colegas y amantes de la poesía.
La obra propone un recorrido íntimo “del ocaso al amanecer”, como definió el autor, quien explicó que este libro reúne poemas nuevos junto a textos antiguos que volvió a trabajar. “En este poemario, yo recojo poemas antiguos y otros nuevos; los antiguos los fui rescatando, reelaborando, algunos tirando y otros rehaciendo casi completamente”, comentó.
Álvarez confesó que esos textos parecían reclamar su momento: “Me estaban como atormentando, diciéndome: ‘¿Cuándo vamos a ver la luz?’. Estaban escondidos en un papel, esperando un molde más definitivo como es el libro”.
UNA URGENCIA VITAL POR PUBLICAR. Durante la presentación, el autor compartió una reflexión profunda sobre el paso del tiempo y la necesidad de dar forma definitiva a su obra. “Cuando digo ‘cada vez más cerca del horizonte ineludible de la vida’ es porque, con el tiempo que pasó y lo que me queda, aquel horizonte que antes se veía lejano hoy es más nítido. Y concluyo que debo apurarme para publicar mis cosas”, señaló.
Sin embargo, afirmó que su relación con el lenguaje sigue intacta. “En la palabra cotidiana y en la poética nada cambió. Lo que cambió es esa premura por dejar en un soporte más definitivo mis obras”, resalta.
Entonces, amanece se estructura en cuatro partes y abre con un poema que da nombre al libro. En él, el autor parte de la oscuridad, “esas tinieblas, esas noches que a veces atraviesan la vida” para llegar al alba. “De repente, emerge una palabra, una mirada, algo que pinta el alba. Emerge en la vida el anuncio del amanecer, y entonces amanece”, explicó.
En su lectura personal, ese amanecer simboliza también un renacer propio. “Superé distintas circunstancias que golpearon mi vida y un día pude mirar otra vez la luz del alba con esperanza”, comenta.
El poemario incluye textos de amor, poemas dedicados a su terruño, Potrero Ybaté, y una sección final en guaraní. Álvarez escribe en ambas lenguas con naturalidad. “Vivo en las dos lenguas. A veces, un poema sale en español, a veces en guaraní, y en algunos incluso se mezclan verso a verso”.
Su deseo final para quienes se acerquen a Entonces, amanece es simple y profundo: “Que en tiempos de sombras encuentren un corredor hacia la luz. Esa luz son los sentimientos que están expresados aquí. Lo que trato de transmitir es esperanza y recuperar la fe en la palabra”, refiere.
En un mundo atravesado por la inmediatez y las distracciones digitales, Álvarez espera que los lectores encuentren en su libro un espacio de pausa: “Vivimos urgidos. Espero que hallen alguna palabra o poema que les permita reflexionar, ser ellos mismos y seguir adelante”, sentenció.