24 jun. 2024

Electrónica: Del transistor al memristor, el microchip del futuro

El transistor fue el dispositivo que revolucionó la industria electrónica a mediados del siglo pasado; setenta y cinco años después algunos países y varios gigantes tecnológicos tienen ya puesto el foco en el microchip del futuro, aunque el nombre no es fácil: Memristor.

electrónica 1.jpg

Se podrán utilizar como gigantescas “memorias”, como redes neuronales artificiales, como interruptores de alta frecuencia o como encriptadores; de forma aislada o conectados entre sí para multiplicar sus potencialidades y prestaciones; y los investigadores están convencidos de que pronto van a estar integrados en todos los dispositivos electrónicos (teléfonos, tabletas, televisores, vehículos u ordenadores).

Países como Estados Unidos están ya invirtiendo cantidades que los investigadores califican de “astronómicas” en esta tecnología, y otros, como China, sitúan la importancia estratégica de los microchips al mismo nivel que su programa nuclear; los memristores serán la clave de todo.

Y uno de los principales investigadores del mundo de esta revolucionaria tecnología es el español Mario Lanza, quien desarrolla en la actualidad su actividad científica y docente en la Universidad de Ciencias y Tecnología Rey Abdalá de Arabia Saudí (KAUST, por sus siglas en inglés).

Mario Lanza acaba de publicar en la revista Science, junto a investigadores y tecnólogos de varios países y de algunas empresas multinacionales que lideran el sector de los microchips y los dispositivos semiconductores, un trabajo en el que analizan esta tecnología, el funcionamiento y las aplicaciones de estos dispositivos, el potencial que van a tener en todos los sistemas electrónicos y cómo van a contribuir a acelerar la computación en inteligencia artificial.

¿Qué es un memristor?

¿Cómo define memristor un científico que centra toda su labor en esta tecnología de vanguardia? Como un dispositivo electrónico que permite emular estados en un espacio muy reducido y consumiendo muy poca energía; capaz de realizar las mismas funciones que un transistor, pero ocupando mucho menos espacio y con un consumo muy inferior.

Es, además, la contracción de dos palabras inglesas (memory y resistor o resistencia), y muchas empresas y países han visto en ellos la solución más certera y eficaz para tratar de acabar con los “cuellos de botella” que están estrangulando en la actualidad a la industria.

El trabajo que ha dirigido Mario Lanza se enmarca en una iniciativa de la propia revista Science para conmemorar el 75 aniversario de la invención del transistor, la pieza clave en la fabricación de chips y microchips y base de todos los dispositivos electrónicos (teléfonos, ordenadores, electrodomésticos, vehículos o equipos médicos).

Los memristores permiten integrar miles de millones de transistores en un único chip y servirán, además, para mejorar las prestaciones de las gigantescas redes neuronales artificiales (sofisticados sistemas computacionales interconectados entre sí para favorecer el aprendizaje y el procesamiento automático y que se inspira en el funcionamiento del cerebro humano).

Mario Lanza, en declaraciones a EFE, se refirió a este dispositivo como “una navaja suiza” que va a revolucionar el diseño de los circuitos integrados, y ha observado que numerosas empresas –Fujitsu, Panasonic, Intel, Micron o Everspin, entre otras– ya los están comercializando como “memoria electrónica”, y otras, como IBM o la taiwanesa TSMC, son las más avanzadas en el uso de estos dispositivos para implementar redes neuronales artificiales.

Pieza clave para la tecnología

El investigador se mostró convencido de que esta va a ser la pieza clave en toda la tecnología e industria electrónica. “Por sus altas prestaciones electrónicas, su versatilidad, su simple fabricación y bajo coste, estos dispositivos están llamados a ser integrados en todos los microchips del futuro”, manifestó.

Los microchips “son el elemento sobre el que se sustenta la civilización moderna; el producto más sofisticado fabricado por el hombre”, según Lanza, y auguró que los memristores se van a convertir en una de las industrias más potentes y determinantes en los próximos años, aunque también duda de que un solo país pueda controlar todos los elementos que se necesitan para dominar el sector: “Maquinas, materias primas y talento”.

Y en ese sentido, el científico español apuntó a las oportunidades que pueden surgir en el marco del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del microchip (el llamado PERTE Chip) que ha aprobado el Gobierno español, dotado con unos 12.600 millones de dólares con el objetivo de convertir España en un referente en el sector de la nanoelectrónica y los semiconductores.

Más contenido de esta sección
El palestino Mujahid Abbadi, quien el sábado apareció en un vídeo viral malherido y atado al capó de un vehículo militar mientras las tropas israelíes le exhibían por la ciudad de Yenín, en Cisjordania ocupada, relató este lunes cómo los soldados le dispararon y pegaron antes de atarlo durante 20 minutos.
La caminata espacial de los astronautas de la NASA Tracy C. Dyson y Mike Barrat, prevista para este lunes en la Estación Espacial Internacional (EEI), fue suspendida debido a “una fuga de agua en la unidad de servicio y enfriamiento del traje espacial” de la primera, informó la agencia estadounidense.
Una cámara de circuito cerrado logró captar cómo una bomba del Ejército de Rusia explotó con intensidad muy cerca de una mujer que estaba caminando por la vereda en la ciudad ucraniana de Járkov.
Las redes que captan mujeres para explotarlas sexualmente en España se centran cada vez más en América Latina, en especial en Colombia, Venezuela y Paraguay, aprovechando la necesidad económica de sus víctimas o su desesperación para huir de la violencia, según datos oficiales y de oenegés.
Al menos 10 personas murieron y otras 25 resultaron heridas durante ataques perpetrados este domingo por desconocidos contra dos iglesias ortodoxas, una sinagoga y un puesto de tránsito en las ciudades de Derbent y Majachkalá, en la región de Daguestán, república rusa del Cáucaso mayoritariamente musulmana, según las autoridades locales.
Arabia Saudí reconoció este domingo la muerte de más de 1.300 peregrinos durante el hach, la peregrinación anual a La Meca, afectados sobre todo por la ola de calor que elevó las temperaturas a casi 52 grados.