13 jul 2026

El uno por uno del Ciclón: Las virtudes del campeón

El uno por uno del campeón. Cerro Porteño consiguió el título número 31 en el fútbol paraguayo al mando de Roberto Torres que dirigió al Ciclón desde el interinato a un campeonato inédito.

Por Alcides Benítez - @alcyBenitez
Con un balance impresionante desde que Roberto Torres asumió la dirección técnica (de 15 partidos jugados, venció en trece ocasiones y empató solamente dos), Cerro Porteño tocó la gloria y se hizo con el título número 31. Oviedo, Fabbro, el “kun” Díaz y Ortigoza, los pilares del campeón. Cecilio y Almirón se alzaron como los hérores.
PORTERO:
DIEGO BARRETO: CONFIADO
Sufrió en el banco el fiasco copero, después se erigió en una pieza clave en la campaña del campeón. El Ciclón evidenció su ausencia cuando salió lesionado ante General Díaz, más cuando su reemplazante, Rodolfo Rodríguez, mostró más dudas que certezas en los minutos que le tocó intervenir. Se le vio confiado, a pesar de la incomodidad que le causa los balones aéreos. Es el dueño de la portería menos vencida.
DEFENSORES
CARLOS BONET: INCANSABLE
A pesar de sus 37 años, el capitán se muestra inagotable. Cuesta encontrar fisuras en su rendimiento por lo que desde los despachos del club se apresuraron en acordar la renovación por una temporada más. En una posición tan desgastante como el del lateral, Bonet mantuvo la regularidad que anhela el jugador de élite. Ante San Lorenzo dio una lujosa asistencia para el gol de Cecilio Domínguez.
VÍCTOR HUGO MARECO: EXPERIENCIA
Es el más pretoriano del centro de la defensa, pero una rotura fibrilar de 10 milímetros en la cuarta fecha ante Sol de América le hizo perder siete partidos seguidos. A pesar de aportar la dosis de experiencia, esa voz de mando que todo equipo grande necesita, su performance se mantuvo en lo regular. Marca con fuerza, apela a muchas faltas, situaciones que le dejaron al margen de otro encuentro por acumulación de tarjetas amarillas. No marcó ningún tanto.
BRUNO VALDEZ: SOLVENTE
Aunque nunca sintió el traspaso de Sol de América al club de Barrio Obrero, se consolidó en este Apertura al quedarse con una de las dos posiciones de central. Demostró solvencia y carácter a la hora de jugar los partidos grandes en este campeonato. Tiene dotes de líder y pese a su juventud (22 años) se muestra como jugador serio y de mucha experiencia. La velocidad para los cruces le hace poseedor de otro hándicap. Gritó dos veces. Fue decisivo ante San Lorenzo en la primera ronda.
JUNIOR ALONSO: CUMPLIDOR
Discutido, pero cumplidor. Fue de menos a más. Su docilidad le permitió gozar siempre de minutos y convertirse en la primera opción para el “parche” de la última línea. Del lateral a central, y de central al lateral para salir al auxilio de algunos contratiempos, por lesiones o deserciones momentáneas por tarjetas amarillas. No luce en su quehacer, no obstante acalló con dos conquistas los barullos inquisitivos. Mejoró en las subidas.
VOLANTES:
RODRIGO ROJAS: INTERMITENTE
Apareció a cuentagotas, muy lejos del nivel que alguna vez desprendió aplausos jugando por Olimpia. Le costó asumir el rol por la falta de un mejor estado físico y llega a la final de temporada sin demostrar todo su repertorio. Hoy titular, pero casi siempre fue un hombre de alternancia. Hizo un gol.
FIDENCIO OVIEDO: GLADIADOR
Es el fuelle para el equilibrio. Exiliado por Leonardo Astrada al ostracismo por una “indisciplina grave”, el centrocampista fue repescado por Roberto Torres y desde su aparición en Cuidad del Este ante Nacional mantuvo una versión espectacular. Disciplinado, limpio en el quite y además con la actitud consecuente de quien es un líder en el campo y también en el vestuario. Fidencio es el comandante de la obstrucción y ejecutor del primer pase.
MIGUEL PANIAGUA: ESTRATÉGICO
Forma parte de ese mediocampo corrosivo que presentó Cerro Porteño bajo el mando del Tiburón. Estratégico, en ocasiones de volante central, en otras tirado por fuera. Su función: machacar en el centro y respaldar arriba. La ductilidad, un elemento altamente apreciado en el fútbol moderno, le permitió al Azulgrana modificar su esquema sin la obligación de variar de nombres. Anotó un tanto.
JONATHAN FABBRO: MOTIVADO
Fabbro y 10 más. Es imprescindible para el entrenador. Cuando Torres era interino, el “ídolo del pueblo” salió a respaldarlo públicamente, y se sabe que las palabras de JF17 tienen un plus especial en Barrio Obrero. Fue el patrón de juego desde una posición más cercana al área rival. Hizo cuatro goles. Casi siempre jugó como acompañante del punta, pero nunca dejó de sacrificarse. Una postura desconocida, pero motivado por objetivos valederos, como volver a la Selección. Una meta cumplida. Por ahora.
DELANTEROS:
SERGIO DÍAZ: TALENTOSODespués de su polémica participación en el Sudamericano Sub 20, cuyos efectos repercutieron en la Sub 17, desató su furia con la camiseta de Cerro y la demostró con fútbol. Su gran personalidad y carácter, inusual en alguien de su edad, más ese talento de genio, lo llevarán más temprano que tarde a las grandes ligas y tal vez al cenit de este deporte. Hizo una majestuosa asistencia ante Santaní y además gritó 5 veces. Casi siempre fue el primer cambio de Torres. El fútbol y su contradicción.
JOSÉ ORTIGOZA: GOLEADOR
Un trotamundos que encontró en Barrio Obrero la comodidad para querer quedarse más de lo que a sí mismo se permite. Cerro se encomendó a su pericia goleadora. Lo cumplió con creces. Más allá de sus goles, 11 en total, decora su explosión dejando la piel en cada pelota, convencido en sacar ventaja hasta de donde no la hay. Pícaro pivot. No le sancionaron varios penales.
EL TÉCNICO:
ROBERTO TORRES: INVICTO
El técnico asumió en un desastroso momento, pero la estampida de buenos resultados echó las rejas del interinato para encaminar al Azulgrana hasta el campeonato número 31. No hay forma de negar este logro de Torres que en varios encuentros sus fichas movidas con cautela rindieron sus frutos. Se ganó la confianza del plantel y armonizó el vestuario. Logró el título con 15 partidos sin perder (13 triunfos y dos empates).
SUSTITUCIONES:
CECILIO DOMÍNGUEZ: HÉROE
Es el as y el héroe. Alternó buenas decisiones con algunos desaciertos. Aportó desequilibrio, velocidad y algunas locuras. En algún momento fue reprobado por la afición cerrista, pero también le hizo vibrar con el gol que encaminó la victoria ante San Lorenzo. Jugó de suplente. Fue autor de cinco tantos, el último el del campeonato.
MIGUEL ALMIRÓN: DESEQUILIBRIO
Apareció en la recta final de la competencia y fue decisivo. Entró en los partidos difíciles con la idea de acrecentar el caudal de juego. Aportó velocidad, buena técnica y cuatro goles. Los dos últimos dieron tranquilidad para el festejo del campeonato número 31.
GUILLERMO BELTRÁN: ENTUSIASTA
Cada vez que ingresó en el tiempo que fuera, multiplicó su entusiasmo para seguir en el aprecio del público. Su papel ha sido muy secundario. Fue opción cuando el equipo se vio en apuros o bien para quitar minutos de ajetreos a los otros ofensivos. Aportó fuerza aérea y anotó dos goles.
OTROS JUGADORES:
BLAS CÁCERES: DESIGUAL
Tuvo un comienzo prometedor, después se “desinfló” y terminó por ofrecer muy poco. La seguridad que mostró jugando en General Díaz no pudo plasmarlo con la camiseta de Cerro en el duro semestre de adaptación. La técnica sigue siendo una de sus mejores avales. Inoportunas molestias musculares le relegaron de mejores posibilidades.
CÉSAR BENÍTEZ: CORRECTO
Otra de las alternativas válidas con la que contó el técnico azulgrana. El partido más importante lo disputó ante Guaraní jugando de volante, una maniobra engañosa de Torres que salió a la perfección. También ayudó como lateral. En todos los sitios mostró un nivel uniforme.
MATÍAS ROJAS: SUSTITUTO
Tuvo su oportunidad cuando Sergio Díaz fue convocado para las selecciones juveniles. En los pocos minutos que lleva sobre sus espaldas en Primera División, le hicieron un penal y ya se dio el gusto de gritar su primer gol en la máxima categoría.
EL RESTO DEL PLANTEL:
RODOLFO RODRÍGUEZ: Cuando le tocó intervenir, le ganó la duda y quedó la sensación de que la exigencia del arco le superó. Titular en la Copa, fue uno de los señalados después del fiasco copero.
JONATHAN SANTANA: Importante desde el punto de la experiencia, hasta que sufrió una cuádruple fractura en la costilla tras un choque accidental con el zaguero Bruno Valdez durante el partido contra Guaraní en esta segunda ronda. Se perdió el desenlace del torneo.
DAVID MENDIETA: Se lesionó en la cuarta fecha ante Sol de América y ya no pudo recuperarse. Pasó desapercibido.
MAURICIO SPERDUTI: Tuvo algunos minutos en la era de Leonardo Astrada. En la etapa de Torres nunca apareció. Pidió jugar en la Reserva para agarrar ritmo de competencia.
ALEXIS GONZÁLEZ: Desapareció después del problema que le causó la renovación con Cerro Porteño.
ÁNGEL MARTÍNEZ: No jugó nada.