La propuesta establece que será integrada por siete senadores, y tendrá una duración de 150 días, con la posibilidad de una prórroga.
Se estableció que al culminar la misión, se debe presentar un informe final o conclusión, pero también se tendrán informes parciales cada 30 días, a sugerencia de Eusebio Ramón Ayala.
Rodolfo Friedmann, como proyectista, mencionó que la semana pasada mantuvieron una reunión con los sectores que denuncian el contrabando de azúcar.
Remarcó que la caña de azúcar es el rubro que genera más mano de obra en todo el país, y que serían alrededor de “un millón de personas” las que estarían afectadas.
“Queremos que el Senado tenga protagonismo. Una comisión temporal va a dar más fuerza y va a despertar un interés mayor de las autoridades, que son corrompidas permanentemente”, indicó.
“El contrabando es el pan de cada día, como si fuese la cosa más normal. Se hace la vista gorda en los puestos de control”, fue la queja del liberal Abel González.
“Sabemos cómo se entra, cómo se hacen los arreglos, quiénes son los que se benefician. Que se tomen cartas en el asunto”, remarcó.
El luguista Jorge Querey espera que el trabajo no se centre en los contrabandistas hormigas, sino en los contrabandos de alta envergadura.
El progresista Pedro Santa Cruz advirtió que el principal problema se centra en el Poder Judicial, “en donde se anulan una serie de evidencias”.