21 mar. 2026

El rol de las llamadas ONG

Existe una campaña de desinformación sobre el rol de las organizaciones no gubernamentales (ONG) que está poniendo en peligro el aporte que este sector hace al país, contribuyendo a la solución de los problemas más complejos y difíciles de resolver, como es el acceso de los sectores más necesitados a servicios básicos como salud, trabajo, educación o vivienda.

La fragmentación de nuestra sociedad en sectores desconectados y en muchos casos enfrentados (un legado que heredamos de la dictadura) está limitando la posibilidad de construir políticas públicas de Estado consensuadas a fin de alcanzar el bienestar de las personas y el desarrollo sostenible de nuestro país.

Sin un Estado, integrado y colaborativo; es decir, sin un Estado que fortalece su Capital Social, muy difícilmente se podrán alinear los esfuerzos colectivos para lograr resultados que beneficien a la mayoría.

Las ONG u organizaciones ciudadanas sin fines de lucro, representan a ciudadanos que aportan sus capacidades para resolver problemas que les afectan o que afectan a la mayoría.

Organizaciones de base como los Consejos Locales de Salud, los Bomberos Voluntarios, las Juntas de Saneamiento, las Comisiones Vecinales, los grupos juveniles, las instituciones religiosas como Fe y Alegría, Pa´i Puku, las organizaciones comunitarias de fomento, las Asociaciones de Padres o Cooperadoras Escolares, las Instituciones que asisten a las personas con discapacidad, o las organizaciones intermedias como las Fundaciones, las Asociaciones de Utilidad Pública y las Asociaciones de Capacidad Restringidas que son organismos abocados a fortalecer a los sectores marginados para que su voz sea escuchada en la esfera pública y logren su autogestión, o los grupos que representan el interés de los distintos sectores de la sociedad, como los gremios y sindicatos, son todas organizaciones de la sociedad civil o ONG que forman una red de instituciones que son fundamentales para la representación de los ciudadanos ante el sector público y en la construcción de nuestra democracia.

Son todas organizaciones que “ayudan” a resolver los problemas donde el Estado no tiene suficiente capacidad o competencia. Pero no tienen la función de sustituir al Estado, sino en colaborar con este en la solución de los problemas que afectan a la sociedad. Ya que gracias a su tamaño y ubicación cercana a la población son más ágiles y logran ubicar más eficientemente los recursos públicos o de la cooperación internacional.

Esta nueva estrategia de atacar a los sectores de ciudadanos organizados no solo limita el espacio cívico y las posibilidades de acción de estas organizaciones, sino que puede ir desmembrando el capital social que existe y poniendo en peligro nuestro desarrollo y democracia.

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