En el 2008 el local abrió sus puertas con la intención de establecerse como uno de los espacios donde las bandas nacionales podían presentar en vivo sus canciones y atraer a un público cada vez más ávido de nuevas propuestas, siempre en el ámbito del rock y otros estilos afines.
En la fecha, Rockero celebra un aniversario más bajo el lema 7 años, 7 bandas, donde los atractivos principales serán los grupos que animarán el festejo con la intención de contagiar de energía a los presentes, en retribución al apoyo brindado durante todos estos años.
La fiesta reúne sobre el escenario a algunas de las formaciones más representativas de la escena local, y también algunos artistas extranjeros que sumarán su aporte para que el encuentro sea perfecto. Flou, Pipa Para Tabaco, La de Roberto, Guauchos (Argentina), Bohemia Urbana y Ripe Banana Skins son los grupos confirmados. La séptima banda fue elegida por la gente y los organizadores, a través de un concurso que dio como ganador a La Nuestra. La música para bailar llegará gracias a los djs Ale Pacini, Chiro y Mono, mientras que de la selección de videos se encargará el vj Augusto.
Un lugar para roqueros. Rockero nació como un pub alternativo en una época en donde había desaparecido este tipo de locales nocturnos y los simpatizantes del rock no tenían a dónde ir. Este estilo de boliche abundaba en los años 90 y la idea era volver a eso. “Con la idea fija de que se convierta en el lugar más representativo del rock, nos animamos el 10 de julio de 2008 con ayuda de los perros y abrimos por primera vez Rockero Popurrí Nocturno, con un nombre que fuera contundente, que no haya dudas de que se trata del rock”, expresó su propietario, Augusto Insfrán.
El dueño recuerda que no fue tan sencillo el posicionamiento. “Al principio todo fue muy arriesgado porque la gente se dejaba llevar mucho por los prejuicios, pero con el tiempo fuimos demostrando que todos somos roqueros”, recuerda Insfrán.
La primera apuesta era ofrecer conciertos en vivo, y la apertura estuvo a cargo del grupo Viceversa, que hacía covers de Joaquín Sabina, cuando se ofrecía el ciclo Los jueves de conciertos.
Según Insfrán, no había un camino fijo a seguir, pero sí, una corriente y las ganas de seguir, así se fue formando el carácter del pub.
El local era una casa abandonada, en estado de deterioro, que data de los años 30 de estilo italiano, la cual adecuó a las funciones del boliche con destreza, utilizando materiales reciclados y de bajo costo porque al principio no contaban con muchos recursos económicos.
Esta noche, en agradecimiento al apoyo, algunas de las mejores bandas del ámbito local, junto a artistas internacionales, esperan brindar un gran espectáculo para celebrar el nuevo aniversario del Rockero.