Por Juan José Brull
PILAR
El río Paraguay se estacionó en la ciudad de Pilar, en el Ñeembucú, y a tan solo 28 centímetros de ingresar a la alerta roja. Los registros de la víspera indicaban 9,12 metros, según la Prefectura, zona Pilar. Desde el 9 de octubre de año pasado cuando la marca era de 3,77 metros, la crecida siguió sin pausas hasta llegar al nivel actual.
El buen tiempo reinante, mientras tanto, posibilita las acciones tendientes a mejorar los sitios de defensa a la ciudad.
Paralelamente, maquinarias de la Fuerzas Armadas, Ministerio de Obras Públicas y la Gobernación de Ñeembucú activan para consolidar el nuevo terraplén en las instalaciones del Regimiento de Caballería Nº 2 Felipe Toledo. Esta obra permitirá la instalación de motobombas para desagotar la acumulación de agua que afecta al barrio San Vicente.
COLMATACIÓN. Uno de los problemas detectados en Pilar es que camalotes y otras especies vegetales vienen colmatando el cauce del arroyo Ñeembucú, que cruza la capital departamental.
En el lado Este del puente emplazado en la ciudad, una isla flotante de 170 metros de largo por 150 de ancho llega al borde e impide el rápido desplazamiento del agua.
Este fenómeno según los técnicos además de disminuir la velocidad del agua, estaría provocando la disminución del oxígeno.
La Municipalidad de Pilar, la Secretaría del Ambiente y la Prefectura de zona realizan intensos trabajos para despejar el canal para que pueda permitir el rápido escurrimiento del agua. Las intensas precipitaciones que se registraron en el duodécimo y el aumento del nivel de los esteros provocaron el estancamiento del cauce del arroyo con estas especies que crean como una represa verde.