“Provisoriamente el Registro Civil no va a casar a la pareja” integrada por Alex Freyre y José María Di Bello, explicó el subsecretario de Justicia de Buenos Aires, Daniel Presti.
La pareja argentina de homosexuales conformada por Alex Freyre (d) y José María Di Bello (i) se toman la mano durante su presentación, el pasado 22 de abril, en el Registro Civil de Buenos Aires (Argentina), donde solicitaron formalmente un turno para casarse. EFE/Archivo | Ampliar imagen
La Alcaldía de Buenos Aires tomó esta decisión después de que una jueza civil nacional declarara hoy nulo un fallo de una magistrada de la ciudad que había dado luz verde al matrimonio, que de concretarse se convertiría en la primera boda de una pareja homosexual en Latinoamérica.
La resolución fue adoptada por la magistrada Marta Gómez Alsina, del Juzgado Nacional en lo Civil 85, quien, a pedido de un abogado, declaró la nulidad de un fallo de su homóloga de la ciudad Gabriela Seijas que el día 12 de este mes declaró “inconstitucional” el impedimento legal para que personas del mismo sexo pudieran contraer matrimonio.
“Cuando hay un conflicto por resoluciones de dos jurisdicciones diferentes corresponde que resuelva el (tribunal) superior común, que en este caso es la Corte Suprema”, precisó el subsecretario de Justicia.
“Nosotros respetamos los dos fallos judiciales y, por lo tanto, la Corte es la que debe resolver. Provisoriamente el Registro Civil no va a casar a la pareja”, apuntó.
Horas antes de conocerse esta decisión, María Rachid, titular de la Federación de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales, adelantó a Efe que Freyre y Di Bello concurrirán de todas maneras al Registro Civil donde tenían turno para casarse.
“Nosotros seguimos preparando la boda y, si no llega a concretarse haremos una rueda de prensa con todos los testigos y padrinos del casamiento, que como se sabe son referentes políticos, sociales y culturales”, aseguró en alusión, entre otros, al español Pedro Zerolo, embajador para América Latina y el Caribe de ONUSIDA.
En declaraciones al sitio digital del diario La Nación, Di Bello sentenció que “nada ni nadie” impedirá su casamiento con Freyre.
“Había rumores sobre pedidos de nulidad y si algún juez les da lugar, lo único que harían es demorar la boda, pero de ninguna manera cancelarla”, subrayó.
Freyre, de 39 años, y Di Bello, de 41, tenían previsto casarse este martes, cuando se conmemorará el Día Mundial contra el Sida, mal que ambos padecen.
Tras conocerse hace días la decisión de la jueza Seijas, el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, decidió no apelarla, lo que desató duras críticas de la Iglesia y grupos católicos que acusaron al funcionario de incumplir su obligación de defender las leyes y de sentar un mal ejemplo para el resto de los países latinoamericanos.
El arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de Argentina, Jorge Bergoglio, se reunió la semana pasada con Macri para reiterarle que, al no apelar el fallo, “había faltado gravemente a su deber de gobernante y custodio de la ley”, según informó el Arzobispado de Buenos Aires en un comunicado.
La resolución de Seijas se difundió en momentos en que está trabado en la Cámara de Diputados el debate de una ley que posibilite el casamiento entre homosexuales.
En la actualidad, las parejas del mismo sexo únicamente pueden obtener la “unión civil” en cuatro ciudades de Argentina, entre ellas Buenos Aires, pero los colectivos de homosexuales pretenden que se permita el casamiento para tener los mismos derechos que gozan los integrantes de los matrimonios de heterosexuales.