12 may. 2026

El reajuste salarial es mero parche ante la inflación, dicen

Con una inflación que casi llegaría a los dos dígitos a final de este año y con el incremento sostenido de la canasta básica, el reajuste que pueda darse en breve del salario mínimo no es, como sola herramienta, la solución al acuciante problema del bolsillo de la gente, según el analista del empleo Enrique López Arce.

De acuerdo con el especialista, el reajuste del porcentaje que se establezca vía decreto es apenas una compensación de las subas de los productos que se dieron anteriormente, pero no calza ni por asomo frente a lo que se sigue estableciendo: “No sirve de nada subir nominalmente el salario”, sostuvo.

Tanto empleadores como trabajadores, en general, tampoco están de acuerdo con esta decisión si la misma se toma como una estrategia, según apuntó, ya que se debe acompañar ese mecanismo con un pacto y diálogo entre el Gobierno y los sectores que proveen insumos y productos terminados, para que exista un mayor control en los precios hacia el consumidor final, y que los aumentos sean racionales, no especulativos, según dijo.

“El Gobierno tiene que hablar con los gremios empresariales que impactan en la generación de precios para la canasta básica. Por ejemplo, fui a tres grandes cadenas de panaderías y sus dueños me mencionaron que no están tan de acuerdo en aumentar precios, ya que están teniendo buenas ventas y sus potenciales clientes irían a otros sitios a buscar mejores condiciones si hay una disparada en los valores”, explicó.

Respecto de las especulaciones, recordó que en el primer momento de temor durante la pandemia, en la adquisición de tapabocas NK95 algunas farmacias llegaron a proveerlos con un precio de hasta G. 150.000, hasta que el Ministerio de Industria y Comercio sacó un precio referencial y balanceó la situación, que era insostenible para las familias.

SOLO EL 9%. Como solo el 9% de la población accederá al reajuste del salario mínimo (que sería de G. 250.000, desde julio), López Arce indicó que quienes no están en esa franja de beneficiarios (jóvenes de la población económicamente activa que no alcanzan a ganar el mínimo vigente, jubilados, etc.) también seguirán recibiendo el golpazo de la inflación, pero para ellos no habrá ninguna compensación. Otro elemento de su análisis se centra en el cada vez mayor riesgo del sector multitiendas, que se está viendo forzado a aplicar políticas de despidos, ante las escasas ventas actuales. “Las compras en este sector no son estrictamente necesarias”, reconoció.

Recordó que los últimos indicadores surgidos del Instituto Nacional de Estadística (INE) hablan de que la esperanza que antes se tenía en el campo y en la construcción, ahora se desdibuja con los 60.000 empleos perdidos en el primer ámbito y los 37.000 que ya no están en el secundario, dentro del primer trimestre de este año respecto del último de 2021.

El impacto también se da –según dijo– en la manufactura, que de 379.000 empleados con que contaba en los últimos tres meses del año pasado, a marzo tiene 19.000 menos.