Revista Pausa

El que ladra es compañero

En nuestro país, los perros y perras no son solo mascotas. Se desenvuelven en distintos servicios profesionales. Son entrenados por expertos que los capacitan para ayudar a la gente y mejorar su calidad de vida.

No vienen de la aristocracia, como Flush de Virginia Woolf, ni luchan por sobrevivir en los bosques de Alaska, como Colmillo Blanco de Jack London. No son perros habladores como Berganza y Cipión, de Miguel de Cervantes. Pero cerca. Las perras y los perros no solo son una compañía para el hogar, también trabajan en la estación de bomberos, en las penitenciarías y en la Senad.

Marie-Jose Enders-Slegers estudia la relación entre animales y humanos, es profesora de antrozoología en la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de la Open Universiteit (OU) de Heerlen, Países Bajos. Considera que tener a una mascota en la oficina es bueno para el ambiente de trabajo, porque además de reducir los niveles de estrés, podría aumentar la capacidad productiva de los empleados y empleadas.

En una entrevista con Business Insider Nederland, la especialista explica que, cuando acariciamos a un perro, además de evidenciarse una disminución en los niveles de cortisol, segregamos oxitocina, lo que nos hace sentir más relajados y felices.

Hace unos años, una investigación de la Virginia Commonwealth University demostró que las personas experimentan menos estrés cuando un perro está cerca. Para comprobarlo, los investigadores tomaron muestras de saliva de los empleados de la fábrica. Los resultados arrojaron que aquellos que tenían más contacto con sus mascotas, al final del día presentaban niveles mucho más bajos de cortisol que aquellos que no tenían animales.

Amores perros 4
<p>A través de las redes sociales de Ouro, la tercera compañía de bomberos del barrio Sajonia, envía mensajes de prevención y cuidado.</p>

A través de las redes sociales de Ouro, la tercera compañía de bomberos del barrio Sajonia, envía mensajes de prevención y cuidado.

Esta es la función que cumple Ouro Tercerino en la 3ª Compañía de Bomberos del barrio Sajonia de Asunción. Y lo sabemos porque se ganó el afecto de sus cerca de 1.600 seguidores al subir fotos y videos a Facebook e Instagram. Bueno, técnicamente él no los sube. Valeria Aguilera es su community manager y se divierte disfrazándolo y subiendo mensajes de concienciación a las redes.

Letizia Gamarra, voluntaria y manager de Ouro, cuenta: “La idea era mostrar a la comunidad que teníamos una mascota y, a través de ella, tratar de trabajar en la prevención. Por ejemplo: ‘En días calurosos ofrecele mucha agua a tu mascota, ponele comida’, y funcionó bien. Después, incluso, comenzaron a surgir pedidos de auxilio por extravío de otros animales. Entonces sirvió como una ayuda a la comunidad cuando hay mascotas perdidas. O cuando es necesario darlas en adopción. La idea es ponerle un poco de humor”.

“En el cuartel desde hace un buen tiempo siempre hubo mascotas. Lo que pasa es que, en esta oportunidad, tiene redes sociales. Nos hicimos una pregunta: ‘¿Y si le creamos una página a ver cómo la gente responde a un perro bombero?’”, dice Letizia.

Los bomberos voluntarios trabajan de a binomios en cada misión. Pero Ouro no va con ellos. Él apaga otro tipo de fuegos. Mantiene la calma en el cuartel cuando los nervios se disparan cada vez que suena la sirena. Con su pelaje marrón claro, los ojos color miel y el traje de bombero, se roba los corazones de los internautas que ya lo reconocen cuando se pasea por las calles.

Amores perros 2
<p>Cada guía tiene un perro a su cargo para maximizar la eficacia en la búsqueda de drogas. Se los prepara desde los cinco o seis días en la estimulación temprana.</p>

Cada guía tiene un perro a su cargo para maximizar la eficacia en la búsqueda de drogas. Se los prepara desde los cinco o seis días en la estimulación temprana.

Soldados que ladran, pero no muerden

Con acento ruso, el suboficial mayor Adán Acosta le pide a Akira que se siente para la foto. Es una perrita labradora de tres años entrenada para detectar el tráfico de drogas ilegales en el aeropuerto Silvio Pettirossi. Fue donada por la Policía de Investigaciones de Chile y ya identificó cerca de 10 cargas de narcóticos.

En octubre se hizo viral un video de Akira, cuando reconoció el olor de narcóticos escondidos en la valija de un paraguayo residente en Madrid. Luego de olfatear el equipaje, señaló con una patita y los agentes policiales hallaron la droga oculta. Incautaron cerca de dos kilos de cocaína.

Víctor Acuña, uno de los adiestradores del Departamento de Canes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), indica que cada guía tiene un perro a su cargo para maximizar la eficacia en la búsqueda de drogas. Se los prepara desde los cinco o seis días en la estimulación temprana. Pero, según señala Acuña, no se les administra drogas.

“Muchos piensan que los perros son drogados para hallar los narcóticos, pero no es cierto. Nosotros trabajamos buscando cualquier tipo de sustancia, ya sea marihuana, cocaína, heroína, metanfetamina o LSD. Lo que hacemos es adiestrarlos poniendo en práctica algunos estudios científicos que llevaron adelante conductistas como Watson o Skinner”, detalla el oficial.

Jugar con los canes, sin embargo, es fundamental porque les permite desarrollar capacidades como su interacción, la inhibición de la mordida y el incentivo del olfato. Para acostumbrar a los perros al olor de las sustancias, impregnan los objetos de recompensa con el olor de las drogas.

Utilizan desde pelotitas de tenis hasta pedazos de toallas enrolladas. De esta manera, el perro aprende por asociación. Akira, durante la etapa de formación, no recibió cariño de otros guías, tampoco durante los entrenamientos, porque se lo utiliza como recompensa física.

“Son perros-soldado porque no se salen de su rutina de trabajo. Se trabaja la perseverancia por adquirir el objeto de recompensa. En tiempos de adiestramiento se les priva de cariño, para que el perro, buscando la interacción con el guía, haga primero el trabajo”, narra Acuña.

Trabaja 24 horas y después tiene 24 horas libres. Controla la carga aérea y cada tres días le toca guardia. “La primera incautación de Akira fue marihuana”, recuerda el suboficial mayor Adán Acosta. Era una carga que vino en un motor proveniente de Holanda. Dentro de esa caja encontró casi 13 kg de cannabis en el aeropuerto. “Yo la cuido como si fuera mi hija, porque es mi compañera de trabajo. Es supermimada”, sigue.

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<p>Los canes de servicio trabajan para ayudar a personas con capacidades diferentes. Sirven como puente inicial para mejorar la interacción de personas con depresión o autismo.</p>

Los canes de servicio trabajan para ayudar a personas con capacidades diferentes. Sirven como puente inicial para mejorar la interacción de personas con depresión o autismo.

Los aliados de la diversidad

Los canes de servicio trabajan para ayudar a personas con capacidades diferentes. Sirven como puente inicial para mejorar la interacción de personas con depresión o autismo. Ayudan a desarrollar y/o mejorar habilidades motrices, cognitivas y emocionales de los niños, niñas y adultos con actividades que hacen que la terapia se perciba como una actividad menos formal.

La caninoterapia es un tratamiento implementado por perros adiestrados, usualmente golden retrievers o labradores, que estimula la motivación del paciente a través de diferentes actividades sensoriales. Pero es una terapia de apoyo, no reemplaza otros procedimientos médicos o sicológicos.

En Paraguay existe una organización que se ocupa de generar el vínculo entre el can y las familias, y es la Unidad Canina Sin Fronteras. Daniel De Paula es el entrenador de Lea, una labrador de pelaje negro que se hizo famosa por acompañar a un niño de seis años a la cancha a ver a su cuadro favorito.

“Para llegar a Lea pasamos casi seis meses, porque buscamos perfiles de perros que se adecuaran a los estándares que requerimos para un trabajo de este tipo. Hace dos años ya trabaja con un chico con autismo que tenía episodios leves que no le permitían dormir bien”, relata Daniel.

Según describe el guía de Lea, cuando el niño se despierta durante la noche, ella lo acompaña y evita que vaya a un lugar peligroso. Con gemidos advierte a la mamá del niño que este se despertó. “Desde temprano comenzamos a trabajar el vínculo entre Lea y el niño y hoy vemos resultados positivos”, refiere.

Antes de esto, María Martínez —sicóloga de la Unidad Canina Sin Fronteras— hizo un trabajo de campo con las internas del Buen Pastor que están en el pabellón Amanecer. Fue su primera experiencia con la caninoterapia. A partir de ahí, comenzaron a buscar otros espacios para asistir a niños y niñas con síndrome de Down, autismo, hiperactividad, atención dispersa y hasta discapacidad motora.

“En el Buen Pastor las mujeres están con sus chicos hasta los dos años y nosotros trabajamos con ellas para bajar el nivel de ansiedad y de estrés. Luego fuimos al centro educativo Apadica, en Capiatá, y ahí trabajamos con 80 chicos, pero siempre con casos muy específicos. Aplicamos ejercicios de manera grupal e individual, y también algunas madres llegaron a formar parte de nuestros grupos, porque veían en sus hijos un cambio positivo a partir de la caninoterapia”, recuerda Martínez.

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<p>La caninoterapia es un tratamiento implementado por perros adiestrados, usualmente golden retrievers o labradores, que estimula la motivación del paciente a través de diferentes actividades sensoriales.</p>

La caninoterapia es un tratamiento implementado por perros adiestrados, usualmente golden retrievers o labradores, que estimula la motivación del paciente a través de diferentes actividades sensoriales.

Beneficios de la caninoterapia

La mecánica es diferente de acuerdo al problema a tratar y a la persona. En niños con autismo se les incentiva a que jueguen con el animal. Un ejercicio, por ejemplo, es el de tirarle una pelota al perro y luego este, ya entrenado, se la devuelve. Con este tipo de juego se desarrolla el entendimiento, la obediencia y la ejecución de una orden.

A quienes sufren parálisis cerebral, la caninoterapia les brinda una oportunidad de interactuar con los cachorros: mejora el estado de ánimo, el control muscular y el autocuidado. Los pacientes se distraen de sus dolores por un momento, inhiben temores para desplazarse y mejoran sus expresiones faciales. Asimismo, personas con daños motores severos logran dirigir sus movimientos al animal.

Existe un proceso de selección y un entrenamiento del perro. Estos animales están preparados para resistir de forma pasiva la manipulación, gritos, movimientos bruscos, tirones de pelo y otras interacciones que un can no soportaría normalmente. También traen, tiran y empujan objetos. Fuera de eso, a muchos perros de terapia se les enseñan trucos de circo para utilizarlos como elementos motivadores.

El adiestramiento debe estar a cargo de un especialista en el tema. “El perro hace un trabajo terapéutico importante, es la diferencia con la mascota de la casa. Hay que realizar una selección de carácter, una evaluación desde cachorrito para este tipo de trabajo”, expone Daniel.

“El rol que cumple el perro depende mucho de la dificultad que presente el niño. Hemos tenido casos con síndrome de Down en que logramos que socializaran con diferentes tipos de chicos. Incluso con los chicos con autismo. Había algunos temerosos en los primeros días, compartiendo con el animal, y lograron vencer esos temores. Empezaron a trabajar con el perro. Nuestro patrón siempre era enseñarles a conducir al can con la correa. Trabajábamos con conos, con aros”, manifiesta Martínez.

Daniel observa que Lea es una perra con características muy especiales. “Es muy afectiva y tiene mucha entrega hacia la familia con la que está vinculada. Todas las tareas que puede realizar a favor de su compañero las hace con gusto. Es comprensiva y tiene una capacidad de vincularse con el niño que nosotros no somos capaces de captar. Da la sensación de que con complacer, ella misma se complace”, menciona.

Amores perros 3
<p>Ouro, con su pelaje marrón claro, los ojos color miel y el traje de bombero, se roba los corazones de los internautas que ya lo reconocen cuando se pasea por las calles.</p>

Ouro, con su pelaje marrón claro, los ojos color miel y el traje de bombero, se roba los corazones de los internautas que ya lo reconocen cuando se pasea por las calles.

El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, tenía como aliada a Jofie, la chow chow que lo acompañaba en las terapias. En una entrevista de 1926 la describió como una perra inteligente, instintiva e independiente. Jofie jugaba un papel importante en el consultorio, porque reaccionaba distinto con cada uno de los pacientes que recibía Freud en la calle Berggasse de Viena. Los perros como Jofie, Akira, Ouro o Lea siempre estuvieron ahí para cuidarnos y acompañarnos.

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