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El Principito se vuelve paraguayo con el guaraní y un español local

La clásica novela francesa del niño con bufanda en busca de sabiduría llega al guaraní y al castellano paraguayo. Las traductoras revelan los desafíos atravesados para traer el personaje al país.

De los miles de libros del mundo, pocos conquistaron como El Principito, el clásico francés vuelto universal luego de ser traducido a más de 250 idiomas y lograr vender un promedio de dos millones de copias al año.

Ahora, la magistral obra de Antoine de Saint-Exupéry llega al guaraní bajo el título de Principe’i, con la traducción de la especialista María Gloria Mburukuja Pereira, quien ya se encargó de llevar a la lengua vernácula la tira Mafalda.

La novela ilustrada sobre el niño vestido con una bufanda, que atraviesa el universo buscando sabiduría, también se adaptó al “castellano paraguayo”, como lo llama la experta Elvira Yurrita. Ambas adaptaciones están al acceso del público mediante la editorial Servilibro.

TRABAJO Y ESTILO. María Gloria Pereira, traductora del clásico al guaraní, sostiene que el proyecto de la nueva versión surgió hace un año atrás, a la par que traducía los últimos tomos de la tira de Mafalda.

Señala que Vidalia Sánchez, titular de Servilibro, apuesta a una línea editorial de producir materiales adecuados al contexto nacional, mediante la traducción de obras universales al guaraní. “De este modo, se busca que la propuesta de la educación bilingüe cuente con materiales accesibles a los estudiantes y provengan de la literatura universal”, expresa Pereira.

En alusión al tipo de guaraní abordado en la traducción, especifica que se buscó una línea intermedia entre un “guaraní muy yopará, casi coloquial”, y otro “más elaborado y literario, cercano al académico”.

“No quisimos distanciarnos demasiado del hablante habitual del guaraní, pero también buscamos darle la oportunidad a la lengua de enriquecerse, desarrollarse y de demostrar toda su capacidad para abordar temas universales”, apunta Pereira.

Aclara que se recurrió a un “punto intermedio” en los casos de “préstamos lingüísticos” del español y en otras ocasiones se prefirió recuperar términos que la gente conoce, pero que ya no se usa. “Así, aprovechamos para recuperar ese fondo lingüístico que posee el guaraní”, comenta.

DESAFÍO. La traductora reconoce que uno de los grandes retos fue trabajar con el capítulo 21, que reúne las frases más célebres de la novela.

“Dediqué más tiempo al capítulo 21, porque sabía que sería prácticamente el sello de la traducción. Es el momento donde el Principito se encuentra con el zorro. Es uno de los pasajes más conocidos y contiene la famosa frase sobre lo esencial que es invisible, que muchos se habrán preguntado cómo decirla en guaraní”, explica Pereira.

“Ñandepy’a rupive añónte jahechaporã; ñande reságui oñemi umi ñanembohekove’añetéva”, dice el Principe’i en la versión en guaraní, que en la versión del castellano paraguayo de Elvira Yurrita es la frase: “No se ve realmente sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”.

Tras culminar la traducción, la experta consultó al académico de guaraní don Gregorio Gómez, a quien gustó la obra y decidió prolongarla.

Además de las sugerencias de estilo de este profesional, Pereira consultó también con el comunicador Mauro Lugo, quien estuvo de acuerdo con la línea de integrar préstamos de palabras castellanas, además de contar con la aprobación de jóvenes.

MÁS. Elvira Yurrita, encargada de la traducción del francés al castellano paraguayo, sostiene que se sorprendió al encontrar varias diferencias entre las mismas versiones en español del clásico de Saint-Exupéry.

Además, la misma cree que es clave facilitar la lectura sin poner muchos obstáculos para que se pueda seguir el hilo conductor entre el pensamiento y la palabra. Así, optó por animal salvaje, en vez de bestia; oveja, por cordero; cabra, por chivo o carnero; muchachito por jovenzuelo, entre otros.

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