El estudio titulado “Recuperación de economías postconflicto, apoyar el ingenio local” se centra en lo que considera tres factores cruciales.
El director del PNUD, Kemal Dervis (en la imagen), señaló que el documento recoge la experiencia acumulada durante largos años en diferentes países por las agencias y programas de Naciones Unidas. EFE | Ampliar imagen
Estos son la importancia de aprovechar los recursos locales para guiar la recuperación económica, el papel del Estado en promover la aparición de ese “ingenio” y la adopción de políticas de reconstrucción y de reducción del riesgo de un regreso a la violencia.
El director del PNUD, Kemal Dervis, señaló que el documento recoge la experiencia acumulada durante largos años en diferentes países por las agencias y programas de Naciones Unidas.
“Este tipo de desafíos son inmensos, y no tenemos todas las respuestas, pero el informe sí que ofrece varios factores clave”, resaltó.
El estudio de 236 páginas insiste en que los programas de recuperación deben partir de la comprensión de las dinámicas internas de cada país, para evitar que se tomen medidas contraproducentes que exacerben las tensiones.
“La primera lección que la comunidad internacional debe aprender en la recuperación postconflicto de economías es no empeorar la situación, y por lo tanto no se deben promover acciones que aumenten el riesgo de un resurgimiento del conflicto o impidan la actividad económica”, señala el documento.
Advierte que los conflictos “no destruyen economías, las transforman”, por lo que pueden introducir factores positivos, como una mayor participación femenina en la actividad económica, o puede alimentar desigualdades entre grupos y minorías.
“Los esfuerzos de recuperación en una posguerra no tienen como meta restaurar las condiciones de la economía o las instituciones que existían antes del conflicto”, apunta.
La segunda lección que recalca el PNUD es que “los actores locales” son lo que deben encabezar los esfuerzos de reconstrucción y que las comunidades afectadas por el conflicto suelen contar con los elementos para llevar a cabo la recuperación de sus economías.
Por ello, aboga a favor de que la comunidad internacional “centre” sus esfuerzos en colaborar con los actores locales y respalden sus actividades.
Por otra parte, el estudio insta a los países más desarrollados a contribuir mediante la condonación de la deuda externa, una medida que proporciona “un respiro” a las finanzas de los gobiernos afectados.
También insta a fomentar la creación de empleo, que es la mejor manera de extender a la mayor parte de la población los beneficios del crecimiento económico”, y respaldar la reconstrucción del Estado para que recupere su legitimidad.
Dervis señaló que los conflictos abren “pequeñas ventanas de oportunidad” para abordar problemas que ya existían anteriormente y promover una recuperación económica “sostenida”.