Internet es inmediatez, interacción y sociabilidad. Pero cuando estas tres características se impregnan de verborragia barata, resentimiento y rencor, el ciberespacio puede ser algo bastante dañino. Los casos de ciberbullying, estafas informáticas y, recientemente, la satanización de los perros pitbull (en algunos casos de todos los animales) son el ejemplo claro de que muchas personas de la sociedad paraguaya aún confunden opinar y libertad de expresión, con juzgar y ofender.
Lo que sucedió en Ciudad del Este, con la muerte de una mujer a consecuencia de la amputación de la pierna izquierda (que derivó en complicaciones e infección), producto de la mordedura de un pitbull, fue una verdadera tragedia, y eso nadie lo puede objetar. Pero de allí a querer iniciar una matanza de canes (ya sean de las razas pitbull, rottweiler, pastor alemán, dogo y demás) solo por sus feroces apariencias y ofender a sus dueños, antes que buscar consensuar leyes u ordenanzas municipales, resulta verdaderamente ignorante.
Para empezar, la historia real del pitbull de CDE solo la conocen los familiares de la mujer atacada. Según las últimas noticias, el dueño del animal se hizo cargo de todos los gastos y, al parecer, no sería denunciado por los parientes de la víctima.
Muy al contrario, la familia anunció que denunciaría al hospital por negligencia médica, ya que no conciben cómo se pudieron dar cuatro intervenciones quirúrgicas. También se había mencionado que la mujer se encontraba bastante lúcida mientras estaba internada, por lo que llamó la atención cómo se fue deteriorando su salud. Ya los médicos tendrán las explicaciones sobre sus acciones.
Está científicamente comprobado que no importa la raza del perro. Sea mestizo, caniche, labrador o delmer, un perro maltratado que no recibe alimentación adecuada, correcto cuidado o que no sale a pasear (socializar), siempre será agresivo. Pude presenciar ataques de labradores y conocí rottweilers más mansos que un chihuahua. Me parece correcto que se quiera legislar la tenencia y la cría de ciertos perros, pero que se legisle a los dueños y no se estigmatice al animal. Son los dueños los que necesitan saber que los canes no son simples decoraciones que deben estar atados todo el día con el pretexto de cuidar la casa o que se los deje salir sin vigilarlos (sin correa o bozal).
Es verdad que el pitbull, al igual que muchas otras razas y animales, fue producido por mutaciones genéticas. Pero no olviden que fueron los hombres los que empezaron la tremenda estupidez de mezclar razas y crear perros para hacerlos pelear por deporte o dinero.