03 ene. 2026

El peso argentino informal se devalúa 2,9 % ante controles

casas de cambio en la argentina

REUTERS

BUENOS AIRES - ARGENTINA

El peso argentino informal cayó un 2,9 por ciento ayer, en el primer día de operaciones genuinas tras la implementación de nuevas medidas que endurecen los requisitos para comprar dólares.

El Gobierno busca frenar la brusca fuga de capitales que ha sufrido el país en los últimos tres meses, por el consenso en el mercado de que existe un atraso en el tipo de cambio tras años de tasas de inflación en torno al 20 por ciento, según analistas.

Los operadores consultados dijeron que la demanda por la divisa estadounidense persistía pese a los controles vigentes, en medio de evidentes signos de incertidumbre entre los inversores.

“No hay mucho que explicar: la gente tiene miedo y se refugia en el dólar, por eso paga lo que le piden. Encima se ponen más controles y todo embarra más la cancha”, explicó un trabajador bancario.

La moneda local en el mercado no regulado por el Banco Central finalizó a 4,60/4,62 por cada dólar, contra el cierre del viernes de 4,4825/4,4875 unidades y tras una apertura en 4,63 para la venta, de acuerdo con el consenso entre operadores.

El lunes no se concretaron negocios genuinos dada la abrupta disparidad de precios, que variaron entre los 4,50 y 4,70 pesos por dólar solamente para la compra. Al no existir una punta concreta de venta, los operadores se limitaron a observar el comportamiento del mercado mayorista.

En la plaza cambiaria mayorista, que es controlada por la autoridad monetaria, el peso cayó un 0,12 por ciento a 4,24/4,2425 unidades.

EL MERCADO. El Banco Central finalizó la operatoria sin pactar negocios en el mercado de contado, aunque mantuvo durante la sesión una oferta en bloque de 500 millones de dólares, comentaron operadores.

Agregaron que el estatal Banco Nación habría vendido al mercado unos 30 millones de dólares.

El diferencial de precios entre el mercado mayorista y el marginal trepó a un 8,2 por ciento, la mayor brecha en los últimos años.

“Lamentablemente, los mayores controles atraerán la existencia de un ‘mercado cambiario paralelo’, con un precio, obviamente, superior al precio de venta del Banco Central, constituyéndose la diferencia en un subsidio para el ‘habilitado’ adquirente de dólares”, dijo el economista y expresidente del Banco Central, Rodolfo Rossi.

“Seguramente, los precios generales de la economía argentina se irán ajustando al valor del ‘dólar real’, no administrado por el Banco Central”, agregó.

Desde el lunes, todos los negocios cambiarios deben contar con un permiso de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para poder concretarse.

Bajo los nuevos requisitos, los compradores de dólares deberán presentar sus datos fiscales y declarar el destino de los fondos.

El Gobierno defiende la iniciativa como parte de su lucha contra el lavado de dinero y la economía informal.

A contramano, el peso argentino se apreciaba ayer frente al euro, moneda afectada por las renovadas dudas sobre la deuda de Grecia y su impacto regional.

El Gobierno busca frenar la brusca fuga de capitales que ha sufrido por el consenso en el mercado de que existe un atraso en el tipo de cambio tras años de tasas de inflación en torno al 20 por ciento.

BONOS O ACCIONES

La operación denominada “contado con liquidación”, que consiste en comprar bonos o acciones en la plaza local en pesos para luego venderlos en el exterior y así obtener divisas, cerró a un nivel de 5,05 pesos por dólar, luego de marcar un mínimo de 5,17 unidades, coincidieron operadores. Tras las elecciones del 23 de octubre, cuando la presidenta Cristina Fernández fue reelegida con una amplia mayoría, el Gobierno comenzó a imponer una serie de medidas con el fin de aumentar la liquidez de dólares en el mercado local y también desalentar abruptamente la demanda de la moneda estadounidense.