29 abr. 2026

El periodismo en los tiempos del ébola

Por Andrés Colmán Gutiérrez – Twitter: @andrescolman

Hay momentos críticos que ponen a prueba la ética y la responsabilidad periodística, como ocurre con el nuevo brote expansivo del ébola en África, la posterior detección de un primer caso de contagio en España y de un actual caso de sospecha en Brasil.

La prensa española está siendo sometida en estos días a fuertes críticas de ciudadanos y ciudadanas, especialmente a través de las redes sociales en internet, por el enfoque sensacionalista con que han tratado el caso de la enfermera Teresa Romero, contagiada tras haber tratado al misionero Miguel Pajares, que contrajo el virus en Liberia.

Portadas del diario ABC de Madrid con títulos como: “El ébola apaga a Teresa"; o periodistas del diario El País que ingresaron en forma clandestina al hospital, donde la paciente es tratada, exponiéndose al contagio para publicar un reportaje que describe el lugar, entre otras piezas mediáticas, provocaron una indignada avalancha de críticas, entre las cuales un tuit resume: “El ébola se cobra una nueva víctima: el periodismo”.

La detección de un caso de sospecha en Brasil (en Cascavel, a 142 kilómetros de la frontera con Paraguay en Ciudad del Este), el del ciudadano Soulaymane Bach, llegado de Guinea, uno de los países africanos –junto con Liberia y Sierra Leona– más afectados por la enfermedad, disparó todos los protocolos y temores a nivel regional, pero al menos hasta ahora nuestra prensa local manejó el tema con más equilibrio y rigurosidad.

Los reportes técnicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que han declarado “emergencia pública sanitaria internacional” (las estadísticas hablan ya de 8.399 contagiados y 4.033 muertos), son suficientemente sólidos como para permanecer en alerta máxima ante lo que puede convertirse en una verdadera pandemia (expansión de una enfermedad infecciosa en una gran área geográfica).

El rol de la prensa, sobre todo en países con aún muy precaria cobertura sanitaria, como el Paraguay, resulta clave; por un lado, para no crear pánico innecesario, pero por otro, para mantener bien informada a la población.

Aunque no haya medicinas ni vacunas para curar el ébola, hay que saber que no es respiratoria como la gripe o influenza, no se transmite por el aire. “Usted NO puede contagiarse de ébola al hablar con la gente, caminar en la calle o comprar en el mercado”, dice un tuit de la OMS.

Los expertos dicen que al ébola se lo detiene con una población bien informada, con cuidados elementales de higiene, con trabajadores de salud capacitados e instruidos, con buena infraestructura de salud pública y privada... cuestiones en las que estamos con muchas deudas pendientes desde el Estado, pero que quizás esta situación de crisis nos ayude a exigir y mejorar.