13 feb. 2026

El perdón de nuestras ofensas

No basta con reconocer nuestros pecados, “es preciso que su recuerdo sea doloroso y amargo, que hiera el corazón, que mueva el alma al arrepentimiento; de modo que, sintiéndonos angustiados interiormente, nos movamos a recurrir a Dios nuestro Padre, pidiéndole con humildad que nos saque las espinas de los pecados, clavadas en nuestra alma”.

Al Señor le encontramos siempre dispuesto al perdón y a la misericordia en el sacramento de la Confesión.

Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, rezamos cada día, quizá muchas veces. El Señor espera esta generosidad que nos asemeja al mismo Dios.

Porque si vosotros perdonáis a otro sus faltas, también os perdonará vuestro Padre celestial. Esta disposición forma parte de una norma frecuentemente afirmada por el Señor a lo largo del Evangelio: Absolved y seréis absueltos. Dad y se os dará... La medida que uséis con otros, esa se usará con vosotros.

El Papa en atención al perdón, pero enfocado en el matrimonio dijo: “Tres palabras en las que se debe basar un matrimonio”.

El Papa aclara que el “para siempre” no es solo cuestión de duración. “Un matrimonio no se realiza solo si dura, es importante su calidad. Estar juntos y saberse amar para siempre, es el desafío de los esposos.”

“¿Puedo?. Es la petición amable de entrar en la vida de algún otro con respeto y atención.

Gracias. Es necesario saber decir gracias para continuar adelante juntos.

Perdona. En la vida cometemos muchos errores, nos equivocamos tantas veces. Si aprendemos a pedir perdón y perdonar a los demás, el matrimonio durará, saldrá adelante.”

(Frases extractadas del libro Hablar con Dios de Francisco Fernández Carvajal y la http://esnoticia.co/noticia-6632-la-receta-del-papa-francisco-para-que-el-amor-dure)