CIUDAD DEL VATICANO.
Benedicto XVI ha afirmado que para garantizar la seguridad alimentaria mundial es necesario modificar los estilos de vida y de pensar y que el hambre será derrotada sólo cuando se promueva el desarrollo agrícola de los países más pobres y la inversión en infraestructuras rurales.
El Papa así lo ha manifestado en un mensaje enviado al director general de la FAO, Jacques Diouf, con motivo de la Jornada Mundial de la Alimentación 2009, hecho público por el Vaticano.
El Obispo de Roma subrayó la “urgencia y la necesidad” de intervenir para que se garantice “el pan diario” a todos los que no lo tienen en muchos países y agregó que garantizar a personas y pueblos la posibilidad de derrotar el flagelo del hambre “significa garantizarles una adecuada y sana alimentación, un derecho de la vida”.
Dado que el lema de la FAO para la jornada de este año es “Alcanzar la seguridad alimentaria en tiempos de crisis”, el Papa dijo que hay que considerar el trabajo agrícola como elemento fundamental de la seguridad alimentaria y que por ello la agricultura debe disponer de un suficiente nivel de inversiones y recursos.
El Papa Ratzinger destacó que son necesarios, además, comportamientos “responsables” para favorecer esa seguridad y pensar en las generaciones futuras.
ESTILOS DE VIDA. “Lograr esos objetivos exige una modificación de los estilos de vida y de los modos de pensar. Obliga a la comunidad internacional y a sus instituciones a intervenir de manera más adecuada. Auspicio que esa intervención proteja los métodos de cultivos propios de cada área y evite un uso desconsiderado de los recursos naturales”, afirmó.
Benedicto XVI señaló en su mensaje que el acceso a la comida más que una necesidad elemental es un deseo fundamental de las personas y de los pueblos y aseguró que será una realidad cuando se garantice un adecuado desarrollo de todas las regiones del mundo.
“El drama del hambre sólo se derrotará al eliminar las causas estructurales que la causan y promover el desarrollo agrícola de los pueblos más pobres con inversiones en infraestructuras rurales, sistema de riego, transportes, organizaciones de mercados y difusión de técnicas agrícolas capaces de utilizar de la mejor manera los recursos humanos, naturales y socieconómicos”, afirmó el Papa.
Benedicto XVI tiene previsto acudir a la sede de la FAO en Roma el próximo 16 de noviembre, con motivo de Cumbre Mundial de la Seguridad Alimentaria, organizada por este organismo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
Según la ONU, la población mundial pasará de los 6.800 millones de personas de la actualidad a 9.100 millones en 2050 y casi todo el incremento demográfico tendrá lugar en los países en desarrollo.
MÁS HAMBRUNA
Más de mil millones de personas, una sexta parte de la población mundial, pasan hambre, una cifra que ha aumentado casi un 20% desde 2005, según un informe de la organización Action Aid, con motivo del Día Mundial de la Alimentación. El informe, que señala que mientras algunos países en desarrollo, como Brasil o China, han hecho progresos en este materia, en otros, como la India, la situación ha empeorado. El documento subraya que “casi una tercera parte de los niños del mundo crecen malnutridos. Como resultado de esto, muchos niños morirán antes de cumplir 5 años y los que sobrevivan serán propensos a sufrir daños mentales y físicos”, dice Action Aid, que también advierte de que su sistema inmunológico estará menos desarrollado y serán más propensos a morir de enfermedades fáciles de prevenir y tratar. “Los hijos de madres malnutridas también sufren retrasos del crecimiento cuando aún están en el útero, lo que provoca que este círculo vicioso continúe”, señala el estudio, que reclama “medidas urgentes” para paliar los efectos.