27 feb. 2024

El MOPC retirará las lomadas colocadas sin autorización

El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) anunció que realizará un inventario de las lomadas y retirará aquellas que no están en regla. “La información se da como respuesta al pedido de informe que realizó la Fiscalía General sobre las denominadas lomadas en las rutas nacionales”, añadió la cartera de Estado.

La institución añadió que esta semana colectará la información y procederá a retirar aquellas lomadas “que no cumplan con los requisitos o que fueron colocadas sin autorización”, según palabras del propio titular de Obras Públicas, el ingeniero Rodolfo Segovia.

El fiscal general del Estado, Emiliano Rolón Fernández, remitió una nota a Segovia requiriendo la presentación del instrumento normativo por el cual Obras Públicas autoriza o impone la instalación de obstáculos al tránsito “como las lomadas”.

La secretaría de Estado cedió a la presión y señaló que “trabajará con las direcciones de la institución, la Patrulla Caminera, los organismos encargados de Seguridad Vial y todos los actores involucrados en este tema”.

El MOPC añadió en un informe que tiene en cuenta el reclamo de la ciudadanía sobre el punto; “por ello, la institución ya viene trabajando en el retiro de aquellas ‘lomadas’ que se construyeron sin ningún tipo de supervisión”. “La institución ya procedió a retirar reductores de velocidad que se colocaron sin autorización, por ejemplo, como ocurrió en la ciudad de Luque”, detalló.

Mediante la resolución 1.782, del año 2015, el MOPC reglamentó las lomadas, disponiendo que nadie puede construir un reductor de velocidad sin la aprobación técnica del MOPC. Además, estas lomadas solo se permiten en zonas escolares y hospitales, donde la circulación vehicular debe ser más prudente.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.