El Instituto Nacional de Tecnología y Normalización (INTN) otorgó certificación de calidad a dos marcas de cemento de producción nacional y cinco importadas por distintas empresas. Mientras, hay otras que se importan, pero se rigen por un decreto que está vigente desde noviembre de 2010 y habilita si viene con la certificación de origen.
Estos datos reflejan que, por un lado, hay cierto nivel de control de calidad del requerido producto ante el auge de la construcción que registra el país en los últimos años. Por otro, que el contrabando de cemento que se registra en zonas fronterizas, se constituye en una competencia desleal, como también la falta de garantía de su uso en las construcciones.
La semana pasada, un equipo del Centro Informativo Multimedia (CIM) logró captar el masivo ingreso de bolsas de cemento de contrabando a Encarnación, provenientes de la ciudad argentina de Posadas.
La Dirección Nacional de Aduanas rechazó que los productos sean ingresados ilegalmente. La INC, por su parte, afirma que en Itapúa tuvo una caída del 95 por ciento de sus ventas.
CERTIFICADOS. La Industria Nacional del Cemento (INC) con su marca Vallemí y Tasser son las productoras nacionales que encabezan la lista del INTN en cuanto a certificación de calidad.
Le siguen las marcas importadas Artigas, de origen argentino al igual que Yguazú. Esta última es importada por distintas distribuidoras privadas y son traídas tanto de Brasil como de Portugal.