22 ene. 2026

El hijo de la golpera

Pintoresco y chispeante en la vida y en el fútbol, Valentín Mendoza fue un adelantado en el puesto de lateral.

Chacariteño de cuna y de corazón, Valentín Mendoza vive hasta hoy en la casa que lo vio nacer. Orgulloso de sus raíces, espontáneo y vivaz, amante del baile por tradición familiar (“mi mamá, ña Chusca, era galopera y liberteña”) frecuentaba las pistas, sobre todo si actuaban Los Jokers. Fue precisamente el cantante Kike Krona quien le puso Pachanga porque siempre lo veía entre los danzarines.<br/><br/>Pero lo suyo era el fútbol. “Teníamos una barra de ocho y fuimos a practicar a Libertad, nuestro primer técnico fue José Dimas Larrosa. Después apareció un personaje, un ídolo de Libertad en ese entonces, de apellido Garcete y preguntó de dónde éramos, le dijimos “de la Chacarita” y nos echó a todos. Eso fue en 1960".<br/><br/>El orgullo de ser chacariteño pudo más y prefirió ir a uno de los clubes del barrio. En las inferiores de Resistencia empezó a recorrer los primeros metros de su carrera.<br/><br/>Debutó en Primera (en el Ascenso) en 1964. “Ese año jugamos un amistoso contra Guaraní en cancha de Resistencia, para que me vieran Ondino Viera y Antonio Sosa Gautier, por recomendación de Antonio Insfrán. Jugué ahí en Reserva, pero volví en el 66 porque no tenía cómo ser titular en Guaraní, porque Antonio Insfrán ni se resfriaba”.<br/><br/> Campeón con Resistencia (“como el club no tenía título de propiedad, no ascendimos”) en 1967 pasó a Rubio Ñu. Empezaba a destacarse como lateral izquierdo. Rápido y eficaz en la marca, también se proyectaba para colaborar en ataque. Para la época, un adelantado. <br/><br/>Ese mismo año llegó a barrio Obrero para integrarse a la camada de jugadores de inferiores de Cerro Porteño que Egidio Landolfi estaba promocionando, entre los que se encontraban Arrúa, Enciso, Sosa y otros. <br/><br/>TÍTULOS Y SELECCIÓN. Con la azulgrana obtendría los campeonatos de 1970, 1972, 1973 y 1974 y sus buenas actuaciones también lo llevarían a la Selección. Primero en la Preolímpica de 1967 y luego en la de mayores desde 1969 hasta 1973. Las Eliminatorias de 1969 no dejaron un buen recuerdo en Valentín. <br/><br/>Contra Brasil, en Sajonia, marcó en contra el primero de los tres de los verdeamarelos. “Mi mamá estaba escuchando por radio y dijeron ′gol de Mendoza′; se puso muy feliz y cuando le aclararon que fue en contra, le dio un ataque de nervios y casi se muere”. <br/><br/> Pero vendrían las buenas épocas para los cerristas y Mendoza disfrutaría de cuatro títulos con la azulgrana. <br/><br/>En 1975 sufrió un desgarro del que no pudo recuperarse y fue a probar suerte en Minga Guazú en la Liga Paranaense.<br/><br/>En 1976 pasó a Tembetary. junto con varios exdirigentes de Cerro. Ganó el ascenso ese año y permaneció en el club hasta 1978.<br/><br/>Después volvería a jugar en el barrio. Siempre en el barrio. En 1979 en Resistencia y en 1980 en el 3 de Febrero. <br/><br/>Era el adiós al fútbol en el lugar más amado: la Chacarita. Después vendrían el empleo en la Antelco y la carrera de director técnico, su fuente de sustento actual. Un optimista de la vida, Pachanga Mendoza.<br/><br/>las cifras<br/><br/>4<br/><br/>campeonatos de Primera División ganó con Cerro Porteño. En 1970 y el tricampeonato de 1972, 1973 y 1974. <br/><br/>4<br/><br/>clubes defendió en Primera División: Rubio Ñu, Cerro Porteño, Resistencia y Tembetary. En Guaraní jugó en Reserva. <br/><br/>