30 may. 2026

EL ESCÁNDALO SOBRE FILIACIÓN NO PARALIZA EL PAÍS

Quiero opinar sobre el caso Lugo. He visto en su diario muchas opiniones sobre el tema, a favor, en contra, algunas que no van para ningún lado. A mí me afecta como ciudadana que vote por él. Creí en él, como la mayoría de todos los paraguayos, por eso está ahí en la Presidencia.

Me acuerdo que en un programa le preguntaron si tenía hijos, el dijo que era padre de todos los paraguayos. ¿Y ahora? Me duele más que la situación en sí, que ya es triste para la madre y para el niño, me duele mi Iglesia, que nuevamente es bombardeada por personas que no comulgan con ella.

Nada tiene que ver lo uno con lo otro. Es conciencia de cada uno. Nadie le puso a Lugo una pistola para ser sacerdote, para que jurase obediencia, pobreza y castidad, nadie le obligó. Por lo tanto es una acción suya, no de la Iglesia.

Si estoy en la Iglesia Católica, me muevo dentro de lo que ella me exige, sino me gusta, me voy a otra, ¿cuál es el problema? Nadie muere por eso, ni se va a la cárcel.

El tema aquí es el niño. La mamá era ya mayor cuando tuvo la criatura, sabía quién era Lugo, sabía lo que hacía. De él, no hablemos, sabía muy bien lo que hacía. El problema aquí es siempre el hijo. No son ignorantes, saben como se hacen los hijos, y lo hicieron, y debían haber asumido esas responsabilidades antes.

Lugo te equivocaste, lo asumiste públicamente, ¡fue un gran castigo! Viviana, te equivocaste, tu hijo no merecía este estigma de por vida. Pero bueno, los seres humanos sabemos sobrevivir, nos adaptamos al medio ambiente.

Gente, el país no para con este “escándalo” Paraguay sigue, afrontémoslo, y seamos responsables, porque o si no haremos lo mismo que hizo Lugo, después de 5 años diremos ¡asumo mi culpabilidad! y sabíamos lo que hacíamos al dar el voto.

Asumo que voté por él, pero no estoy arrepentida, era lo mejor que había en ese momento, y todavía puede ser, si dejamos que el país crezca, y que él disminuya.

Solo Dios, juzga, y ve los corazones... nosotros solo miramos desde donde nos conviene.

Ana Elisa Ramírez Gómez

OBLIGACIÓN DE ESPANTAR A LOS ZÁNGANOS

¡El país está de fiesta! Pero que no se tome esta frase literalmente sino irónicamente. La prensa amarillista, blanca, marrón o gris oscura junto a una legión de opinólogos, políticos, pseudo políticos, a más de sus eternos detractores, se están regodeando y lucrando con la noticia. Al fin se les cumplió la profecía que venían anunciando, esa tan simple que reza: “No todo lo que brilla es oro”. Bueno, y el motivo, ya todos estamos hartos de saber.

Sinceramente me provoca algo de náuseas, no sólo por la vertiginosidad del hasta ahora monotemático tema, sino de oír a tantos caraduras opinando desde el pedestal de su propio estiércol. Personajes (de estamentos políticos, periodísticos, clericales, militares y hasta ciudadanos de a pie), farsantes de doble discurso, sin mucha moral para hablar sin embargo lo hacen y a boca llena.

¡Oh pueblo que desgastas tus neuronas hablando mal de cualquier hijo de vecino, cuanto más placentero es haciéndolo de una persona pública como por ejemplo... el presidente de la República!

Finalmente Señor Fernando Lugo, ¿quién le mandó a estar en la vidriera del mundo? Pues yo. De cierta manera he colaborado para eso, depositando mi voto por usted. Y tampoco voy a ser de los que los dilapida por sus acciones íntimas con sus respectivas consecuencias.

Ahora sí, lo que no voy a dejar de hacer es recordarle para lo que fue electo: para ser aquel ser humano que tiene la obligación y responsabilidad de no defraudar al pueblo que lo eligió, gobernando en sincero beneficio de su patria y con mano firme, al menos, sino para acabar, por lo menos espantar al enjambre de zánganos y abejas asesinas que vuelan a su alrededor.

Le deseo paz y bien.

Julio Varesini

C.I. 809.942

DENUNCIA CONTRA

UN CENTINELA DE UN CENTRO ASISTENCIAL

A través de la presente quisiera comentar la mala experiencia que me tocó vivir a mi novia y a mí en la Clínica Periférica del IPS en Fernando de la Mora.

La Clínica Ingavi comenzó a atender el día de hoy (11 de abril) a las 7 de la mañana a los pacientes que acudían para urgencias. Mi novia se llama Lorena Flores: acudió al mencionado centro debido a problemas de salud que la vienen aquejando desde el día de ayer.

Por ese motivo me fui llegando como a las 7.45 de la mañana para saber en qué condiciones se encontraba. Al llegar la saludo y la abrazo preguntando que le había dicho el médico, cuando dos minutos después se acerca un guardia de seguridad de la clínica amenazando con quitarnos a ambos de la clínica porque “aquí están prohibidos los actos obscenos”.

Para cuando el guardia se acercó a amenazar, Lorena es llamada por el médico pues debía consultar de nuevo. Al guardia se lo veía sumamente tensionado, nervioso y agresivo con sus palabras, sus ojos estaban sumamente rojos.

El mencionado centinela vuelve a repetir su amenaza en la sala de espera del hospital, a lo que simplemente le pregunté por qué amenaza, qué significa en el reglamento del hospital o en la ley el término “actos obscenos”, que si me explicaba y mi conducta no se encuadraba con lo dispuesto a eso, que haría lo que correspondía.

Sin embargo el guardia se ahorró explicaciones y me tomó por el cuello: me arrastró hasta la puerta de la Clínica de esa forma. Me amenazó diciendo: “mba’e explicaciones pio, si seguís hinchando te voy a cagar patadas”.

Le pedí por favor que se tranquilice, que me estaba lastimando y como funcionario tenía que conversar conmigo y no agredirme, pues yo no estaba armado ni siquiera opuse resistencia ante el apremio físico a que me sometía.

Ante estos hechos, fui a presentar la denuncia policial correspondiente, en la comisaría 2ª, Central, de Fernando de la Mora.

Esto sucede en una clínica periférica del IPS. No sabemos la identidad del guardia agresor, pues no contaba con el portanombres correspondiente. Sin embargo, contamos con una foto que permitirá la identificación para acciones judiciales futuras, además de testigos presenciales.

Rubén Cáceres López