** EDICIÓN IMPRESA **
Los servicios de inteligencia de Paraguay y Brasil trabajaron con tres diferentes equipos para rastrear comunicaciones de radio en la zona del Chaco paraguayo y localizaron el lugar desde donde se comunicaban los secuestradores del ganadero Fidel Zavala al sur del Departamento de Alto Paraguay, en una zona boscosa, a 35 kilómetros de la ciudad de Vallemí, a 33 kilómetros de Puerto Risso, a 29 kilómetros de la isla de Peña Hermosa y a 25 kilómetros de la ciudad de Puerto La Victoria (ex Puerto Casado).
Dos equipos de rastreo eran operados por los servicios de inteligencia local, uno fijo en el cerro San Rafael y otro que se movilizaba de Este a Oeste, en busca de las señales de radio del grupo de negociadores del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que se comunicaban con el hermano del secuestrado, Diego Zavala, para acordar el pago de un rescate.
Un tercer equipo, el de mayor poder, era operado por las fuerzas de seguridad del Brasil, las que se trasladaron a lo largo de la frontera con Paraguay tras las señales de radio.
Los tres equipos barrían la zona permanentemente. Capturaron algunas de las conversaciones sin precisar el lugar definitivo de la fuente, hasta que una tormenta permitió, a través del sonido de los truenos, identificar plenamente la ubicación del equipo de radio.
En ningún caso la señal provino de zonas urbanas. Siempre que se pudo capturar alguna señal, ésta provenía de zonas boscosas.
Lo más cerca que estuvieron de algún casco urbano fue a más de 25 kilómetros de la ciudad de Puerto La Victoria.
DECISIÓN POLÍTICA. Pese a que el cruzamiento de datos permitió identificar la zona donde se encontraba el aparato de radio de los secuestradores, en ningún momento se planteó la posibilidad de irrumpir en el campamento de los secuestradores.
De acuerdo con fuentes de inteligencia, se evitó la acción en el campo porque la información que se manejaba oficialmente es que Fidel Zavala no se encontraba en el mismo lugar que los negociadores.
Según esta versión, hubo dos equipos operando desde lugares diferentes: un grupo se encargó de realizar las negociaciones y trabajó en los alrededores del cerro Galván, al sur del Departamento de Alto Paraguay.
El segundo mantuvo en cautiverio a Zavala.
El EPP montó hasta diez campamentos sucesivos en los alrededores del Rancho Z, en la localidad de Paso Barreto, Departamento de Concepción, de donde secuestraron al ganadero el 15 de octubre de 2009. Ninguno se levantó a más de 20 kilómetros del lugar del plagio, y fue en esos improvisados puestos de comando en los que retuvieron a la víctima.
Los datos fueron confirmados por los servicios de Inteligencia del Ministerio Público y la Policía.
De acuerdo con la información, el EPP jamás se quedó en esos campamentos más de 20 días. En algunos sitios solo permaneció entre dos y cinco días.
Eso explica las dificultades de los servicios de Inteligencia para ubicar el lugar preciso en donde se encontraban tanto los secuestradores como la víctima.
Zavala fue liberado el 17 e enero pasado, luego de que su familia pagara un rescate de alrededor de 550 mil dólares.
LOGÍSTICA. La confirmación de los campamentos móviles da cuenta de la habilidad de esta organización delictiva para munirse de provisiones. La logística de la que se encargan personas cuya vinculación con el EPP se mantiene encubierta resulta clave para operaciones como los secuestros.
Por ello las fuerzas de seguridad pusieron especial énfasis en capturar a los responsables de proveer estos recursos.
COMUNICACIÓN. Se sabe que los secuestradores se mantuvieron en comunicación entre ellos y con los negociadores del pago del rescate a través de sistemas de radio. Solo apelaron al uso del teléfono cuando hicieron una conexión con la radio de los negociadores para comunicar a Fidel Zavala con su hermano Diego.
Nadie habló en la Policía sobre las grabaciones. El comandante José Visitación Giménez (foto) eludió a la prensa cuando se le intentó abordar.