EFE
“Espero fervientemente que Japón sea capaz de seguir adelante su camino en el mundo como una nación estable, pacífica y sólida, en colaboración mutua con sus países vecinos y con todos los estados que sea posible”, afirmó Akihito en rueda de prensa.
En este sentido, el emperador se refirió a la II Guerra Mundial y a los “millones de víctimas que dejó en todo el mundo” -entre ellos 3,1 millones de japoneses-, de cara al 70 aniversario del armisticio que se celebrará el próximo año.
“Para garantizar que toda esa gente no murió en vano, creo que nuestro deber como supervivientes y como responsables de las generaciones futuras es continuar trabajando por un mejor Japón”, afirmó Akihito, que fue coronado el 7 de enero de 1989 y pronto cumplirá 26 años como jefe de Estado.
El emperador también se pronunció sobre otros acontecimientos destacados en Japón este año, como la tragedia del volcán Ontake o la concesión del Premio Nobel de Física a los japoneses Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura, este último nacionalizado estadounidense por inventar el diodo emisor de luz LED.
“Estoy orgulloso del logro de estos tres físicos y me gustaría expresar mi profundo respeto hacia ellos”, dijo el emperador.
Asimismo, expresó sus condolencias a los afectados por la erupción del Ontake el pasado septiembre, que dejó al menos 57 muertos y seis desaparecidos, además de casi 70 heridos de diversa gravedad.