Así informó ayer Daisy Llano, directora de Servicios Electorales del Tribunal Superior de Justicia Electoral, en una reunión con los observadores electorales, en el hotel Sheraton.
La Justicia Electoral dispondrá de 17 móviles para acudir a las viviendas de estas personas cuya situación fue verificada previamente.
La funcionaria informó además que 3.548 personas con discapacidad y de la tercera edad, que se inscribieron en tiempo y forma antes de que se cierre el padrón electoral, podrán sufragar en las mesas accesibles que serán la número 1 de todos los locales de votación.
Estas mesas contarán con un cuarto oscuro especial, cuyas dimensiones permiten acceder a él en silla de ruedas.
Además, en los 1.075 locales de votación de todo el país habrá una mesa de consulta, que estará atendida por estudiantes voluntarios, que podrán informar a las personas los pasos para sufragar.
Estos dispondrán de plantillas braille con un instructivo de cómo votar, lupa (para personas con visión reducida) y hasta bolígrafos con adaptador, para los que tienen alguna dificultad motriz en las manos.
Los electores que no manejen el sistema braille podrán sufragar con la asistencia de un familiar. A las personas con discapacidad intelectual y los adultos mayores que lo pidan se podrán entregar de a uno los boletines de voto.