El motivo principal es que los jugadores de esas ligas iban a tener que hacer cuarentenas preventivas al regresar de sus juegos con sus respectivas selecciones, ante el miedo de la propagación del Covid-19, en especial de la cepa brasileña y la cepa británica.
Ante esto, y tras dos días de reuniones constantes en donde el Consejo de la Conmebol se reunió con todos los máximos dirigentes del fútbol sudamericano y representantes de FIFA, decidió suspender este combo y dejarle a la FIFA la reprogramación.
En cuanto a la reprogramación, se especula que podría existir una fecha triple, tanto en setiembre como en octubre de este año, para así no desplazar el calendario que a consecuencia de la pandemia es muy estrecho.
VOCES. Desde el Viejo Continente, varios entrenadores de clubes habían elevado la voz; Jürgen Klopp, del Liverpool, fue uno de ellos en la negativa por ceder a sus jugadores: “Creo que todos los clubes están de acuerdo en que con los mismos problemas no podemos dejar ir a los chicos y luego arreglar la situación cuando regresen colocando a nuestros jugadores en una cuarentena de diez días en un hotel, simplemente no es posible. Entiendo las necesidades de las diferentes federaciones de fútbol, pero este es un momento en el que no podemos hacer felices a todos y tenemos que admitir que los clubes pagan el salario a los jugadores, por lo que tenemos que ser la prioridad”, expresó el alemán.
Conmebol decidió no chocar con los clubes europeos por los jugadores.