Pese al estado crítico del símbolo y el principal atractivo natural de Itá, los pobladores siguen utilizando el parque que rodea al espejo de agua, y las aves aún acuden al sitio en búsqueda de alimentos.
“Ojalá que pronto llueva lo suficiente para que nuestra laguna se recupere. Nunca lo vi así, la parte de la tierra nunca había quedado a la vista de la gente en una sequía”, expresó la joven María Belén Zárate, quien recorría con su hijita la parte del parque que rodea a la mítica laguna iteña.
Las dos instituciones de los bomberos de la ciudad empezaron ayer la tarea de cargar agua de un pozo artesiano en un sector de la laguna, a fin de mejorar el aspecto del lugar. Es una de las tareas que realiza la Municipalidad de Itá para amortiguar los efectos de la sequía hasta que se produzcan lluvias que permitan recuperar toda la dimensión del antiguo espejo de agua, cuya antigüedad data de la época de la Guerra contra la Triple Alianza, según los relatos históricos.
El club Olimpia local cedió el uso de su pozo artesiano y desde ahí empezaron a recargar agua natural a la laguna a través de una extensa manguera. También responsables del SNPP del distrito cedieron la utilización del agua del pozo artesiano de la institución.
A la vez, el Municipio contrató los servicios de un técnico, el ingeniero Manuel Barrientos, que se encargará de elaborar el proyecto de dragado de la laguna para presentarlo a la Seam, que se planea ejecutar cuando mejore el panorama de la laguna, contó Carlos Giménez, director del Ambiente de la Comuna. Será con el fin de limpiar la colmatación que tiene la laguna por la arena arrastrada por los raudales al agua, que está en una zona baja de la ciudad.
El concejal Américo Fretes manifestó que “además de la falta de lluvia en la ciudad que perjudicó a la laguna, también pudo haber tenido alguna incidencia la colmatación de la laguna, y ahora se verá si se puede hacer alguna limpieza de ella”, apuntó.
Giménez señaló que piensan trasladar provisoriamente a los cocodrilos que están en el pequeño espacio de la laguna. El jefe de bomberos amarillos, Julio Benítez, indicó que algunos pobladores llevan los pescaditos de la laguna hasta el arroyo Itá Puente para evitar que mueran por la poca agua existente.