Paraguay, a lo largo de la historia, tuvo grandes exponentes de la música que lograron llevarla hasta lugares recónditos. Pero no solo por el hecho de ser paraguayos es que son alabados, si no por el aporte que hicieron a la cultura.
Agustín Pío Barrios, la creatividad en persona
En el año 1885 nacía en San Juan Bautista Agustín Pío Barrios, que en el mundo fue conocido como Nitsuga Mangoré. A decir del maestro Luis Szarán, “Mangoré representa el punto más alto en lo que respecta a creatividad y trascendencia universal desde el Paraguay”. Sostuvo que lo que logró el guitarrista con el instrumento no se dio en otro campo paraguayo, sea literario o científico, “más allá de la belleza de su obra”.
Hasta la actualidad, en el mundo de la guitarra clásica, es imposible no conocer una canción de Barrios, así como cualquier concertista necesariamente debe ejecutarla también. Mangoré falleció en San Salvador, el 7 de agosto de 1944, tras haber mostrado al mundo la guitarra paraguaya.
Agustín Pío Barboza, honesto, profesional y sensible
También cumpliría años este 5 de mayo, en su caso 101, el maestro Agustín Pío Barboza. Creador de varias canciones populares que marcaron época. El cantautor Ricardo Flecha lo recuerda como una persona honesta y profesional.
Mientras integraba Los Juglares, contó que lo buscaron a Barboza para trabajar con él. Con el correr de los encuentros se dio cuenta de que el maestro “era una buena persona, un buen intérprete y un buen compositor”. Pero además, Flecha resaltó que pudo saber cómo y cuándo se compusieron muchas guaranias ya que Barboza trabajó con José Asunción Flores.
El cantante resaltó que también era una persona muy sensible y “podía sentir todo lo que pasaba alrededor”. En el año 1994 obtuvo la Medalla Nacional al Órden del Mérito y en 1998 falleció dejando un legado inmenso a la cultura. Flecha manifestó que una de las canciones que más le gusta es “Canción del Hachero”.
El legado de Mauricio Cardozo Ocampos
También un 5 de mayo, pero de 1982, un accidente acabó con la vida de Mauricio Cardozo Ocampos. Creador de una de las obras paraguayas más famosas: “Galopera”. Su hijo “Pinchi” indicó que “siempre está presente a través de sus obras, sus discos y libros”. “Lo recordamos con mucho cariño y lo mantenemos siempre vivo porque se siguen difundiendo, y cada vez más”, agregó.
Además, señaló que siempre lo recuerdan, entre amigos y extraños, y preguntan sobre su vida, cómo era como padre, su vida familiar. “Tengo dos grandes maestros que tuve la suerte sean de mi propia familia”, agregó “Pinchi” porque su hermano, Oscar, fallecido en un accidente automovilístico, también fue un gran músico.
De su padre, consideró que fue un gran compositor porque “supo sintetizar en notas todo un sentimiento”.