“Nuestro Gobierno declara la guerra al azúcar añadido. Los alimentos altamente procesados, cargados de aditivos, azúcar y exceso de sal, dañan la salud y deben evitarse. Nuestro mensaje es claro: comed alimentos de verdad”, declaró el secretario de Salud, Robert F. Kennedy en una rueda de prensa en la Casa Blanca. El Departamento de Salud animó a los estadounidenses a consumir más frutas y verduras y un mayor porcentaje de alimentos de origen animal, como carne roja, aves, mariscos, huevos y lácteos, además de legumbres, frutos secos, semillas y soja, según la última edición de las recomendaciones nutricionales publicadas por la Administración de Trump.
IMPACTO. Estas directrices afectarán a los alimentos que se sirven en escuelas, hospitales, prisiones, bases militares y a través de programas de asistencia federal, que se actualizan cada cinco años pero que pocas veces cambian significativamente.
MÁS PROTEÍNAS. La nueva recomendación indica que los adultos deberían consumir de 1,2 a 1,6 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, en contraste con la anterior pauta de 0,8 gramos.
En cuanto a la ingesta de azúcar, recomiendan que ninguna comida debe contener más de 10 gramos de azúcares añadidos, algo que limita drásticamente su consumo en un país donde los alimentos ultraprocesados constituyen más de la mitad de las calorías de la dieta estadounidense y están relacionados con enfermedades como la diabetes y la obesidad. EFE