WASHINGTON
La Administración de Donald Trump intensificó este martes los señalamientos contra Brasil y Venezuela, países considerados rivales del nuevo Gobierno en su informe anual sobre derechos humanos.
El documento, divulgado con varios meses de retraso, se enfoca en supuestas restricciones a la libertad de expresión tanto en países aliados como en adversarios.
Sobre El Salvador, el Departamento de Estado afirma que la violencia de pandillas se mantuvo “en un mínimo histórico”, atribuyéndolo al estado de excepción decretado por el presidente Nayib Bukele.
Bukele, considerado uno de los grandes aliados de Trump, ofreció a Estados Unidos la prisión de máxima seguridad Cecot –criticada por violaciones a los derechos humanos– para albergar a migrantes indocumentados acusados de integrar el Tren de Aragua.
Con respecto a Israel, aunque el informe menciona ejecuciones extrajudiciales de palestinos, también destaca que el Gobierno israelí adoptó medidas para identificar a los funcionarios responsables de abusos en el marco de la ofensiva sobre Gaza.
Asimismo, se eliminan críticas presentes en años anteriores a la reforma judicial del primer ministro, Benjamín Netanyahu, considerada entonces un ataque a la separación de poderes, así como referencias a su caso de corrupción.
El documento reitera la comisión de crímenes de guerra y lesa humanidad por parte de las fuerzas rusas en Ucrania.
En informe también advierte que “la situación de los derechos humanos ha declinado durante el año en Brasil”.
Recientemente, Trump ha impuesto elevados aranceles del 50% a Brasil en represalia por el juicio en contra del ex presidente Jair Bolsonaro, aliado del republicano que está acusado de intentar un golpe de Estado para evitar transferir el poder al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
El documento critica la supuesta represión desproporcionada de la libertad de expresión para los seguidores de Bolsonaro, así como la suspensión temporal de la red social X que dictaminó la Justicia del país por la desinformación de esta plataforma.
El documento también subraya que la situación de derechos humanos en Venezuela “empeoró significativamente”, especialmente tras unas elecciones presidenciales marcadas por denuncias de fraude electoral a favor de Nicolás Maduro.
Sobre China, reitera las acusaciones de genocidio contra la minoría musulmana uigur, y en Irán denuncia la ejecución de cientos de presos.
Este exhaustivo informe sobre derechos humanos, elaborado desde 1977 por el Departamento de Estado, suele publicarse en primavera y sirve como guía para que el Congreso determine la ayuda exterior que concede a cada país.
Este año, bajo la dirección del secretario de Estado, Marco Rubio, se ordenó reducir el informe a su extensión mínima legal y eliminar referencias a corrupción o delitos de género.