El economista Rodrigo Ibarrola, investigador asociado del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep), consideró que el reajuste del 5% del salario mínimo legal (SML), que representa solo el 2,6% por encima del índice de precios al consumidor (IPC), no debería causar impactos significativos en precios, empleo formal, competitividad o inversión.
“En mi opinión, no creo que se cumpla ninguna de las premisas catastróficas que estuvieron anunciando. Primero, fue una cuestión sencilla; el aumento de salario mínimo no tiene un efecto importante ni en traslado a precios, ni en el nivel de empleo formal”, reiteró.
Entre los argumentos más comunes se prevé que un incremento del salario mínimo impacte en un aumento generalizado de precios o desempleo. Al respecto, destacó que no existe evidencia empírica en el país que respalde las teorías sobre impactos negativos significativos en el empleo formal, los precios o la competitividad.
“Hoy en día, los estudios más recientes lo que dicen es que no tiene un impacto importante, es marginal, como le decimos”, explicó.
El economista señaló que ante un incremento del salario mínimo, por lo general las empresas tienden a absorber reorganizándose administrativamente, “aumentando la productividad de sus trabajadores, absorbiendo costos, reduciendo marketing”.
Creencia. Ante las declaraciones de sectores que alertaron sobre el impacto en los precios del reajuste salarial, el economista Ibarrola explicó que estas afirmaciones o creencias están asentadas entre los años 70 y 90.
“Anteriormente, cuando estábamos entre los 70 y los 90, había una creencia de que si el salario aumentaba, entonces aumentaba el desempleo o los precios. Entonces, con el avance se fueron mejorando la calidad de los datos, la metodología, y también los tipos de información que se disponen”, señaló.
Si aumentan los impuestos, es más bien por una cuestión de la indexación al salario mínimo. “Es la indexación del problema, no el salario mínimo”, dijo.
El economista explicó que el impacto de la suba del salario mínimo depende de varios factores, entre ellos la magnitud del aumento, el sector económico afectado, el ciclo económico vigente, la estructura del mercado laboral y la informalidad, y la competencia entre empresas.