Economía

Economía vs. defensa y seguridad

 Dr. Ricardo Rodríguez Silvero

La clásica definición de economía es la administración de recursos escasos. Esta es apenas una introducción a lo que ella abarca. Según los casos, los tiempos y los países, es mucho más amplia y compleja. Puede tratarse de la economía de una persona física o de otra jurídica, así como del sector público o privado. Adquiere especial relevancia cuando se trata del Estado y ni qué decir cuando tiene que ver con políticas públicas hacia el desarrollo sostenible, en el marco de estado de derecho en democracia regida por valores afines a la dignidad humana, bajo estricto respeto de libertades, así como de religiones y de etnias.

EN POLÍTICAS PÚBLICAS. Cuando se trata de una economía de políticas públicas, hay que saber que depende mucho del tipo de Estado, así como de la democracia que se tenga, ya que ambos influyen en el sistema económico a ser adoptado. La economía es parte de las disciplinas sociales y como tal está relacionada con el ordenamiento jurídico de la Nación, así como con la política social y la ambiental, juntos con defensa y seguridad como con educación. Todos los ámbitos mencionados aquí son parte de las ciencias sociales.

ESTADO DE DERECHO. Este es tan indispensable como insuficiente por sí solo. Hay autocracias nacionalistas e imperialistas, con feroces regímenes dictatoriales, que cuentan con estado de derecho, pero no con democracia y tampoco con libertades económicas. Ocurre lo mismo con ciertos sátrapas modernos y asesinos de multitudes, que organizan programa de exterminio contra determinados segmentos poblacionales tanto como religiosos y étnicos. Hitler y Stalin, para citar casos extremos de exterminadores de masas en el siglo XX, contaban con estado de derecho, pero sin democracia y sin alternancia de partidos políticos ni de personas en el poder máximo. En el siglo actual son siniestros ejemplos Putin, Xi Jinping, al-Ásad, Lukaschenko y Kim Jon-un, entre otros. Todos cuentan solo con estados de derecho.

SISTEMAS ECONÓMICOS. En el mundo contemporáneo suelen diferenciarse entre el ultraliberal, el social-liberal, el de planificación central y la economía social de mercado, entre otros. El ultraliberal es aquel de las libertades extremas, en el que no se tolera ninguna o muy poca intervención del Estado. El social-liberal es aquel en el que priman las libertades en sentido amplio, ya con componentes de protección a minorías sociales, religiosas y étnicas. El sistema económico de planificación central es aquel en el que todo se concentra en el Estado, cuyas decisiones llegan hasta la educación parvularia y las opciones de la profesión a elegir, así como de la localidad donde vivir. En esta última, el mandato supremo lo tiene el Gobierno centralizado y es este el que toma las decisiones sobre las áreas aquí mencionadas. Por otro lado, la economía social y ambiental de mercado o, simplemente, economía de mercado con responsabilidad social y ambiental, entre otros ámbitos de las actividades humanas, mantiene solo lo básico en el Estado, delegándose la mayor parte de las decisiones a la iniciativa privada o individual. Ejemplos paradigmáticos de la economía de planificación central son los regímenes comunistas ortodoxos, mientras que los de la economía social y ambiental de mercado son los de los países industriales de economía de mercado, en los que rigen las libertades en su máxima expresión, respetando minorías o mayorías étnicas y religiosas.

DEFENSA Y SEGURIDAD. Su administración depende directamente del tipo de estado de derecho y de sistema económico que se haya consolidado en la sociedad en cuestión. Su concepción e implementación son variables dependientes de la especificación de cada una y de las políticas públicas adoptadas ad hoc. En la definición del Contralmte. Cíbar Benítez, la defensa nacional es la de los bienes jurídicos, individuales y colectivos de la Nación. La defensa debe entendérsela como la prevención o acción para conjurar cualquier tipo de amenaza y su consecuencia es la seguridad, que a su vez permite el desarrollo. Me adhiero a esta definición porque la falta de capacidad de acceso de una parte de la población al bienestar general en un territorio determinado es caldo de cultivo propicio para insurgencias de todo tipo. Los principales enemigos de defensa y seguridad, así definidas, son la pobreza extrema y la desigualdad lacerante versus opciones y posiciones en la estratificación social.

Dejá tu comentario