En comunicación con Marta, denominada como despachante, Dubini se desentiende de los procesos para el envío, en tanto ésta le indica que “va a poner nomás que ya se trata de una categoría industrial”, Dubini da poder total a Marta, quien sí le indica que para la Senave necesitaban al menos conocer el tipo del azúcar orgánica que iban a exportar, para no tener más problemas, pues no contaba con facturas en detalle de la compra del proveedor del producto. Dubini entonces refiere que pedirá ese detalle a la Cooperativa Manduvirá, de Arroyos y Esteros, con la que, refiere, mantiene una relación comercial por su envío de stevia, que también va con el azúcar.