Los dos conductores que el miércoles protagonizaron accidentes fatales, que dejaron tres muertos, fueron imputados por la Fiscalía por homicidio culposo. En ambos casos se pidió la prisión preventiva de los encausados.
El caso más grave se refiere a Cristian Martín Cáceres Vallejos (28), chofer del ómnibus de la empresa Appel Bus, que atropelló a dos hermanitos menores. Ambos perecieron aplastados por las ruedas del ómnibus.
El caso se registró en un camino vecinal que une el centro urbano del distrito de Trinidad con la compañía Paso Güembé, en el departamento de Itapúa. La tragedia se produjo cuando el rodado retrocedió después de que una joven descendió con sus dos hijos.
Las víctimas fatales fueron Angélica Monserrat Recalde (dos meses) y Damián Recalde (1 año 6 meses), hijos de Mariana Recalde, de 19 años.
El fiscal zonal, Walter Lugo, presentó el acta de imputación y solicitó la prisión preventiva de Cáceres al juez de Garantías de turno.
OTRO CASO. En el otro hecho el fiscal de Ybycuí, Alfredo Ramos Manzur, imputó por homicidio culposo a Marcos Alegre Ruiz (52). También requirió su prisión preventiva.
El procesado es el dueño y conductor del ómnibus que el miércoles, cerca del mediodía, volcó en el puente Rincón, situado a 7 kilómetros de Ybycuí y cayó a un arroyo.
En el percance murió la niña Liz Paola Gómez, de 1 año. Además, unas trece personas resultaron heridas. El vehículo se dirigía a la compañía Palacio Cué desde Ybycuí. Alegre Ruiz dijo que perdió el control del vehículo por problemas mecánicos y que no pudo frenar, además que ayudó para el accidente la falta de barandas protectoras del puente, agregó.
En el caso, los testigos señalaron que el bus transitaba a menos de 20 kilómetros por hora. Culparon al mal estado de la ruta. Incluso apuntaron que si se desplazaba a mayor velocidad hubiera ocurrido una tragedia mayor.