De acuerdo con el informe de Otros Egresos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), al primer semestre del año, las transferencias para cubrir los intereses de la deuda externa alcanzaron unos G. 2,7 billones o USD 445,5 millones (al tipo de cambio del cierre de junio), lo que representa una caída de 13% frente al 2025.
El resultado global, sumando también la deuda interna, arroja incluso una reducción interanual de 10%, explicada principalmente por el tipo de cambio, ya que la apreciación del guaraní sobre el dólar permite que el servicio de la deuda baje. Esto, a su vez, se debe a que los pagos en moneda extranjera requieren menos dinero local, teniendo en cuenta que más del 70% del endeudamiento está en dólares americanos.
“Basta con que el guaraní se haya apreciado para que disminuyan los guaraníes destinados a la deuda en dólares”, resaltó al respecto Rodrigo Ibarrola, investigador asociado del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep).
No obstante, aclaró que la cotización no es el único factor que impacta sobre el servicio de la deuda pública.
Detalló que también afectan las diferencias en el calendario, debido a que existen fechas de pago específicas. Advirtió, por ello, que comparar acumulados entre periodos puede resultar “engañoso”.
“Están las famosas operaciones de administración de pasivos o recompras de bonos. Con eso se retira deuda próxima a vencer por otra de largo plazo (...). La administración de pasivos se hace todos los años justamente para suavizar los pagos”, acotó.
También mencionó que una variable que podría estar incidiendo es el mayor peso actual de la deuda en guaraníes, lo cual está aumentando gradualmente. Si bien esto no disminuye el servicio en el corto plazo, sí tendría un efecto de largo plazo.
Otro indicador –agregó– es el cambio en la composición entre préstamos y bonos, considerando que las multilaterales prestan a una tasa menor. “Si la composición migra hacia esos créditos, se pagaría menos”, explicó el experto.
Finalmente, otro aspecto señalado por Ibarrola es que en el último año se observa una tendencia a la baja de la deuda adquirida con tasas variables. Estas, en su mayoría, se rigen por la tasa SOFR (Tasa de Financiamiento Garantizado a un Día) y se ubican actualmente en un tercio sobre la deuda pública, según destacó.
“Son varios los factores que interactúan entre sí para obtener ese resultado”, concluyó el economista.
En contrapartida a la caída, el gasto en los intereses de la deuda interna tuvo un crecimiento de 8%. En cuanto a las amortizaciones, el resultado dio un giro, ya que en la deuda externa se registró un aumento de 47%, mientras que en la deuda interna, una retracción de hasta 92%.