La convocatoria fue a raíz de las manifestaciones poco oportunas del parlamentario que pretendió justificar la contratación de su hijo, sin concurso, en la Cámara de Diputados. Ovelar trató de mediocres a los educadores rurales, poniendo como ejemplo el distrito de Tembiaporá en el Departamento de Caaguazú.
Un contingente policial se mantuvo frente a la casa para resguardar ante cualquier situación que pudiera generarse. Finalmente, el escrache se realizó sin mayores sobresaltos. El presidente del Sindicato de Educadores del Paraguay, Juan Argüello, calificó de soberbio y aprovechador al senador Ovelar.
“Desde 1998 ocupa cargos electivos que utiliza solo para beneficio personal y familiar llenándose los bolsillos a costa del Estado”, sostuvo el dirigente.
Las declaraciones del presidente del Congreso cayeron mal, especialmente en el seno de los docentes de instituciones públicas del área rural. La situación educativa es producto de los políticos mediocres de turno que solo priorizan llenar sus bolsillos y de sus entornos familiares, coincidieron los oradores frente a la vivienda de la madre del senador Ovelar, ubicada en Coronel Oviedo.
Un día después de sus declaraciones que generaron un gran impacto negativo en su comunidad, el titular del Congreso se vio obligado a admitir que se equivocó en sus declaraciones ante la prensa y afirmó que fueron “una metida de pata” sus afirmaciones.