Los genes de futbolista les vienen a los Jara Heyn por ambos lados. Su padre y sus tíos paternos fueron todos jugadores de fútbol; y por el lado materno, Evaristo Heyn, hermano de mamá Leopoldina, fue un destacado integrante de Rubio Ñu, que también alcanzó a jugar en España.
La partida doble tuvo otra consecuencia genética, pues Adolfo vino al mundo acompañado de Luis, su mellizo, con quien compartiría buena parte de su carrera deportiva.
Ambos llegaron a Olimpia en 1982 con 17 años llevados por su propio padre, Enrique, exjugador de Cerro Porteño, como otros cuatro hermanos.
Adolfo debutó en Primera en 1984 contra Sportivo Luqueño en Luque, con triunfo olimpista por 4 a 1 y con un gol de Jara Heyn.
Pero la consolidación tardó en llegar y en 1985 jugó pocos partidos en la campaña que terminaría con el título para el franjeado.
ALBIRROJO. También integró la Selección Juvenil que obtuvo el subcampeonato en el sudamericano jugado en Asunción, lo que también le valió disputar el mundial de la categoría en la Unión Soviética.
El año siguiente, una lesión en el aductor volvió a postergar a Adolfo, quien recién tendría continuidad en 1987, un mal año para el equipo.
En busca de la estabilidad necesaria, en 1988 fue a Nacional con Luis, aunque solo jugó unos 15 partidos.
Tras dejar la Academia, terminó jugando fútbol 5 por Rubio Ñu, equipo con el cual consiguió el título. También integró, como arquero, el plantel que jugó el mundial de Holanda.
“En 1989 me puse las pilas y volví a Olimpia. Fuimos campeones con el equipo paralelo, pues los titulares estaban jugando la Copa Libertadores”, recuerda Adolfo.
DÍAS DE GLORIA. 1990 fue un año inolvidable para Olimpia y Jara Heyn. La Copa Nehru, ganada en la India a principio de año, fue el anticipo de lo que vendría: campeón de la Libertadores, la Supercopa y la Recopa.
Subcampeón de la Libertadores en 1991, Adolfo conseguiría con Olimpia los campeonatos de 1993 (invicto) y 1995 y el tetracampeonato entre 1997 y 2000.
Brillante manera de cerrar una carrera cargada de éxitos, manteniendo un nivel de regularidad que lo tuvo en los planteles del, quizás, mejor momento del Olimpia en su historia.
Pero Adolfo tenía una deuda que saldó en 2004. Ese año vistió la albiverde de Rubio Ñu para honrar el orgullo familiar y cerrar, por ahora, una brillante dinastía de futbolistas.
la cifra
11
campeonatos oficiales ganó Adolfo Jara Heyn con la camiseta de Olimpia. Además obtuvo la Copa Nehru con la franja y la Copa Guatemala con la Albirroja.