Sucesos

Disputa entre narcos desembocó en sicariato en Ñemby, afirma la Policía

Microtraficantes que buscan hacerse del control territorial habrían planeado la muerte de un joven. La Policía detuvo a tres personas, pero el presunto sicario sigue prófugo de la Justicia.

La muerte de Sergio Denis Romero, que se dio en medio de una balacera en Ñemby, habría sido en represalia de otro ataque y en el marco de un enfrentamiento entre microtraficantes de dicha localidad, según indican los investigadores.

El comisario Rubén Paredes, de Investigación de Delitos del Departamento Central, indicó que se trataría de una pelea territorial entre “cabezas de serie”, es decir, hombres fuertes que manejan el tráfico de drogas al menudeo en la zona.

En comunicación con NPY, Paredes explicó que el fallecido habría perpetrado dos ataques a sus rivales.

En el primero de ellos, habría quemado un automóvil, donde uno de sus acompañantes, Gustavo López, terminó lesionado, con quemaduras en el brazo.

Y luego llegó a una vivienda y disparó seis tiros contra un automóvil Subaru Impreza, que se encontraba estacionado en el lugar.

Estos hechos habrían desencadenado en una venganza por parte de Ronald Alejandro Palacios, hombre al que le fueron dirigidos los ataques.

Palacios, según los investigadores, habría contratado sicario para acabar con la vida de Romero.

Luego de varios allanamientos que se realizaron ayer, los uniformados detuvieron a tres personas que estarían involucradas en el hecho. La investigación está a cargo del fiscal José Silguero.

Uno de los buscados es Matías Isaac Doncel Araújo, amigo de Ronald Palacios.

Mientras que uno de los detenidos es Joel Sebastián González López (22), quien también ya está a disposición de la Fiscalía.

También fueron detenidos Jessica González (22) y Gustavo López, que estaban junto al fallecido en el ataque.

BUSCADO. Los uniformados siguen buscando a Ronald Palacios, que es el principal sospechoso del crimen.

Los intervinientes presumen que Ronald conducía el automóvil Toyota Vitz de cuyo interior salieron los disparos que terminaron con la vida de Sergio Romero en la noche del sábado.

Sergio manejaba una camioneta Suzuki Vitara en la que también iban su novia Jessica y su amigo Gustavo.

En el barrio Mbocayaty de Ñemby, la camioneta fue interceptada por un automóvil Toyota Vitz, con disparos contra la camioneta, motivo por el cual Sergio Romero intentó escapar y entró en la calle Capitán Bado.

En la persecución, los disparos hacia el Suzuki continuaron hasta que finalmente Romero perdió el control del rodado y chocó contra una columna sobre la mencionada calle.

Allí, uno de los ocupantes del Vitz bajó y realizó varios disparos contra el conductor de la camioneta, según testigos.

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