El único que dialogó con la prensa fue Schmalko y comentó que, tal como explicó Loizaga, el tema EBY no es atribución del canciller argentino, sino de Julio de Vido, ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios.
No obstante, el encuentro tuvo un carácter más formal y Timerman solamente acompañó la posición común de ambos Gobiernos, que tiene que ver con dar inicio a la revisión del Anexo C, como establece el Tratado de Yacyretá.
“Se ha concertado la importancia para ambos Gobiernos, para las Altas Partes, de iniciar la revisión del Anexo C. Para ello, el canciller Loizaga y el ministro De Vido van a fijar fecha para una reunión que se realizará en la Central Hidroeléctrica para dar inicio a las negociaciones”, expresó.
Agregó que el encuentro se dará en la segunda quincena de mayo.
SOLO APORTES. Acerca de la deuda de Yacyretá con el Tesoro argentino, Schmalko volvió a ratificar que el Gobierno paraguayo solo reconocerá los aportes hechos por Argentina para la construcción de Yacyretá (estimados en USD 6.300 millones) y no los intereses (USD 12.000 millones) que inflaron la deuda a USD 18.000 millones, como reclaman algunas autoridades del país vecino.
El director Thomas es uno de los que sostienen que es imposible hablar de deuda cero y que Argentina realizó los aportes en calidad de préstamos.
A propósito, Schmalko señaló que justamente es eso lo que se va a debatir, pero dijo que hay buena voluntad en el país vecino y se consensuaría que son aportes reintegrables, sin devengar intereses. Dijo que estas son las cuestiones que se trabajarán y serán finalmente los presidentes de ambos países (las altas partes) los que lleven adelante las negociaciones.