La ingeniera Claudia Centurión, titular de la Dirección de Proyectos Estratégicos (Dipe) del MOPC –dirección que justamente maneja esta APP– trabajó en la firma Cruz y Dávila, antes de asumir el cargo en el departamento especial del MOPC, que fue creado exclusivamente para atender los grandes proyectos de la cartera.
Antes de asumir en la Dipe, la funcionaria se desempeñó en la empresa chilena como coordinadora de ingeniería y el proyecto de gerenciamiento Ferrocarril Santiago–Melipilla, Chile. ÚH pudo corroborar esta información con el currículo de la ingeniera.
Mientras tanto, en la licitación que justamente ganó Cruz y Dávila (consorciada con Electroconsult) –para fiscalizar la primera APP–, Centurión tenía una gran participación, ya que por sus manos pasaba todo lo referente al llamado. Es decir, las consultas e inquietudes de los oferentes, la modificación del pliego vía adendas y las notas aclaratorias dependían de la funcionaria, según se verificó en los documentos firmados.
La funcionaria manejó el proceso licitatorio en un momento clave y modificó sustancialmente el pliego, pero después se inhibió del proceso, según se constató. El proceso continuó con un comité de evaluación diferente, que definió finalmente la adjudicación.
REEVALUACIÓN. Dictámenes del comité de evaluación a los que accedió ÚH revelan que el MOPC tuvo que reevaluar la licitación. En la primera evaluación técnica de las ofertas ubicó al consorcio en el primer lugar con un puntaje de 98,25, entre las tres firmas que seguían en carrera.
Sin embargo, en esta primera evaluación existieron errores colosales en la suma de los puntajes, de acuerdo al dictamen. En el documento se puede notar que los evaluadores otorgaron puntos de más al Consorcio C y D-ELC, beneficiándola respecto a sus competidores.
Ante el reclamo de los demás oferentes por el error en la suma, el MOPC tuvo que realizar una obligada reevaluación de las ofertas técnicas. En el dictamen de la reevaluación Obras Públicas ubicó en el tercer lugar al Consorcio C y D-ELC, con un puntaje de 85,2, dejando en evidencia que hizo una mala valoración en la primera evaluación.
MOPC adjudicó la fiscalización de la primera APP al Consorcio C y D-ELC, que obtuvo el puntaje más bajo. La cartera tampoco esperó la culminación de la investigación que lleva adelante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) sobre el reñido proceso.
DNCP INVESTIGA. Contrataciones está investigando este llamado, que desde un comienzo tuvo una lluvia de protestas. Por ejemplo, el oferente Typsa-Caem fue contratado por el consorcio liderado por Sacyr –contratista de la APP– para la elaboración del diseño final de las rutas 2 y 7, por lo que no podía participar del llamado para la fiscalización, pero pasó todos los filtros. También está en falta el oferente Concremat y Asociados, que según una denuncia presentada a la DNCP, presentó como experiencia un contrato que nunca tuvo en Brasil; es decir, habría mentido, pero su oferta fue igualmente validada.