La primera ciudad, bautizada como Lagunita por su descubridor, el arqueólogo estadounidense Eric Von Euw, fue encontrada durante la década del 70.
Von Euw dejó varios archivos sobre las ruinas, pero no precisó su localización, lo que frustró muchos intentos posteriores por relocalizarla, hasta ahora.
La segunda fue descubierta por la misma expedición cerca de Lagunita y la nombraron Tamchen. Ambas salen a la luz recién en el 2014 y constituye un nuevo hallazgo arqueológico que podría ayudar a conocer mejor la civilización maya, informó RT.
El Centro de Investigación de la Academia de Ciencias y Artes de Eslovenia, lideró la investigación y el encargado fue Ivan Sprajc. El mismo sostuvo que estos hallazgos se lograron gracias a la ayuda de unas fotografías aéreas de la selva tropical en Yucatán, en el estado mexicano de Campeche.
Lo que más impresionó a los arqueólogos fue el monumento de una enorme puerta que tiene tallada una boca gigantesca. Según explicó Spraic “representa una deidad maya de la fertilidad de la tierra”. “Estas puertas simbolizan la entrada a una cueva y, en general, a un mundo acuoso, lugar del origen mitológico del maíz y morada de los ancestros”.
Las imágenes fueron claves para el hallazgo, ya que al analizar unas anomalías que se veían en las fotos de la vegetación del lugar se percataron que la ciudad de Lagunita estaba allí. La localidad se extiende por cerca de 12 hectáreas, al igual que Tamchen.
Los expertos aventuran que Tamchen pudo haber sido construida en el periodo Preclásico (300 a.C. - 250 d.C.) y antes que Lagunita. Esta investigación ha sido posible gracias al patrocinio de la fundación estadounidense Ken y Julie Jones Charitable Foundation, así como de las empresas privadas: Villas (Austria), Hotel Rio Bec Dreams (México), y Ars longa y Adria Kombi (Eslovenia).