“Trajeron un herrero, la cortaron y la descuartizaron. Ahora se puede encontrar la obra toda destruida”, comentó el denunciante. Reveló que está preocupado sobre la extracción salvaje y del tratamiento dado al patrimonio artístico.
La obra Clamor del bosque, de la década de los 90, contenía hierro, acero inoxidable y madera, y poseía una altura cercana a los cinco metros. “Esta obra, una alegoría a un árbol quemado, testimonia la lucha contra la deforestación, fue hecho por un luchador por la preservación del medioambiente”, dijo. Testigos que prefirieron el anonimato dijeron que se intentó remover la obra con un remolque, pero que ante la imposibilidad, la desarmaron. ÚH intentó conocer la versión oficial de la Seam sobre al tema ayer, pero no hubo respuesta.