La fiscala Vanesa Candia investiga si la muerte de un recién nacido por una hipoxia cerebral fue a causa de una mala praxis. El bebé nació en parto normal el viernes último en el Hospital Distrital de Minga Guazú y falleció en la mañana de ayer, mientras esperaba una unidad de cuidados intensivos en el Hospital Regional.
Los padres, Héctor Ariel Cardozo Céspedes y Teodolina Paredes, recurrieron a la Fiscalía porque recibieron la información de que el recién nacido había sufrido una fractura en el brazo y que tenía muerte cerebral. Sin embargo, la fractura fue descartada con una radiografía, pero se confirmó tras la verificación de un médico forense que la criatura sufrió una hipoxia cerebral, que es una afección ocasionada por la falta de oxígeno en el cerebro, explicó la fiscal.
La obstetra encargada del parto fue identificada como Mirian Manuela Rojas López. La fiscala se constituyó en el hospital acompañada de la jueza Teresita Cazal, para solicitar el historial clínico del bebé, pero tuvieron que esperar cerca de 4 horas y cuando estaban por allanar el recinto, apareció el documento, detalló.
La obstetra lo había llevado con la ficha de la madre, quien recibió el alta médica en la mañana de ayer. Inicialmente, los médicos informaron al padre que necesitaba de urgencia ingresar a terapia, pero no había lugar en los centros asistenciales públicos y fue trasladado al Hospital Regional, donde en la espera se produjo su deceso. (E.M.)