Francisco Franco, uno de los damnificados que denunció haber sido agredido, explicó que un teniente y cuatro sargentos lo golpearon. “Actuaron con mucha prepotencia y uno de ellos me golpeó en la cara y en otras partes del cuerpo. No pude ver quién era, porque no llevaba identificación por el uniforme”, relató.
Graciela Franco expresó que los uniformados actuaron con tanta brutalidad, que dejaron rastros en su precaria vivienda. “Vinieron queriendo entrar a mi casa, patearon la pared e hicieron agujero. Dijeron que estaban buscando a un bandido”, explicó la mujer, que aseguró que los militares actuaron bajo los efectos del alcohol. “Parece que estaban borrachos por la forma en que actuaron”, agregó la mujer.
Otra de las afectadas, Nicolasa Quintana, reconoció que en la zona hay mucha inseguridad y que existen muchos delincuentes y microtraficantes, pero insistió que eso no justifica el actuar de los militares.
“Para qué vamos a mentir, hay inseguridad, pero no se puede meter a todos en la misma bolsa. Hay gente que vende droga o hace desastre, pero no por eso tienen que actuar así. Actuaron con demasiada violencia”, expresó.
Sumario. El general Derlis Cáceres, comandante de la Primera División de Infantería, explicó que está en conocimiento de lo sucedido y aseguró que de comprobarse el mal desempeño de sus subalternos, estos recibirán la sanción correspondiente.
“Existe un contrato al entrar acá, ellos saben que tienen que respetar las reglas. Nosotros tenemos que guardar un poco de disciplina aquí, pero tampoco vamos a apañar a un personal que haya actuado incorrectamente”, indicó el uniformado que anunció que en las próximas horas se tendrán los resultados del sumario que se inició contra estos agentes.
El general Cáceres negó que los militares a su cargo hayan actuado bajo efectos del alcohol y que hayan golpeado a ningún damnificado. “Puede ser que se hayan excedido verbalmente, pero golpes no hubo”, aseguró.