12 may. 2026

Denis Caniza, entre el fútbol mexicano y el “techaga’u”

El defensa paraguayo Denis Caniza aseguró que la selección está lista para cumplir una buena eliminatoria mundialista y espera verla clasificada para el Mundial Sudáfrica 2010. El defensor, electo por sus compañeros como el sucesor del capitán Carlos Gamarra en la selección, dice sentir una gran añoranza (techaga’u) por el Paraguay y sus costumbres.

DENIS Y VERÓN

Miércoles/19/SEPTIEMBRE/2007

“Paraguay está listo para dar alegrías a nuestro pueblo”, dijo el zaguero de 33 años de edad, originario de Bella Vista Norte.

Al terminar el entrenamiento de Cruz Azul, este miércoles en la Ciudad de México, Caniza afirmó que Brasil y Argentina parecen seguros en el Mundial, pero que Paraguay es favorito para alcanzar una de las plazas restantes.

“La clave será ganar todo en casa y pellizcar puntos fuera; el equipo está renovado y hay muchos jóvenes con deseos de trascender”, comentó el jugador.

Caniza estuvo ausente en la albirroja la pasada Copa América por estar convaleciente de una cirugía de rodilla. Desde su recuperación completó cinco partidos con el Cruz Azul y confía en regresar a la selección para los amistosos de octubre contra Perú y Uruguay.

CON POSIBILIDADES. “Ya estoy sano y retomé el ritmo, tengo posibilidades de ser llamado pronto, aunque no me siento seguro en el equipo”, reconoció.

Denis es uno de los defensas más eficientes del fútbol mexicano, en el que ha jugado con el Santos Laguna, el Atlas y en dos etapas con el Cruz Azul.

AÑORANZA. “Lo más difícil en estos años fue haberme separado de la familia. Mi esposa y mi hijo viven conmigo y también extrañan Paraguay”, aseveró el futbolista, que se adaptó a la comida mexicana, pero en su casa prefiere comer sopa paraguaya, un alimento a base de maíz, sal, huevos y leche.

En su regreso al Cruz Azul, Caniza dice estar contento, aunque a veces pasa trabajo para trasladarse por el tráfico de la ciudad, a pesar de vivir en el sur de la capital, cerca de la concentración de su equipo.

“Cuando estaba en el Atlas, salía de casa media hora antes del entrenamiento, ahora lo hago hora y media antes, pero estoy feliz”, aseguró el zaguero, que espera estar unos años más en el fútbol para después irse a vivir a algún lugar de campo en su país. (EFE)