País

Declaran emergencia hidrológica ante crítica bajante de nivel del río

 

El Gobierno paraguayo declaró estado de emergencia hidrológica en los ríos Paraná y Paraguay por la avanzada bajante que representa dificultades en la navegación y para el comercio exterior paraguayo. El nivel del río Paraguay llegó a –0.06 con una variación de –3 cm. Este decreto salió el 22 de setiembre de 2020 por memorándum de la Dirección General de la Marina Mercante, junto con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), el cual estipula que en trabajo conjunto van a liderar la coordinación entre instituciones y cada una dará su aporte para mitigar los efectos de la bajante histórica.

El Lic. Nelson Pérez, subdirector de Hidrología de la Dirección de Meteorología e Hidrología, comentó que al día de hoy el río en casi todas las estaciones hidrométricas está descendiendo, salvo Pilar, que ascendió 6 cm y Humaitá se incrementó en 13 cm.

En Asunción el nivel del río está en –0.06 cm, y está a 34 cm de alcanzar su mínimo histórico en los registros que se tienen en la Dirección de Meteorología.

CRISIS ECONÓMICA

También hay que considerar el hecho de que a partir del puerto Rosario los niveles de altura del río hasta Pilar están por debajo de los un metro, la navegación estará permitida solamente para embarcaciones pequeñas, lo que implica que barcazas de nueve pies del estándar que utilizan los armadores no puedan navegar, debido a que van a encallar por la altura del río que existe en esa zona. “La forma de que esto vaya ascendiendo es con una forzante que son las lluvias, por de pronto los pronósticos para setiembre y octubre, inclusive en noviembre son que las lluvias van a estar por debajo de los niveles habituales y según los modelos del Centro Europeo puede ser que a partir de la segunda quincena de noviembre en algunas estaciones tengamos anomalías positividad, es decir, un exceso de agua que puede llegar a paliar la grave situación que tenemos en este momento”, refirió Pérez.

“Las consecuencias más agravantes del descenso del cauce hídrico es la navegabilidad que afecta a nuestra economía; ahora las embarcaciones de gran porte no pueden navegar, ya que el estiaje es muy pronunciado a la distancias que hay en el nivel del agua y el fondo del río. Además, otra problemática importante es la falta de agua potable en el Chaco; las tomas de agua para el acueducto quedaron afuera del contacto con el líquido vital, los mismos efectos tuvimos desde 1967 a 1970, según los registros existentes. Por otra parte repercute en la producción de energía de las represas de Itaipú y Yacyretá, inclusive en algunos casos de sequía se puede llegar a que la producción de energía merme en un 50%”, aseveró.

Dejá tu comentario