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De Itapúa a Moscú: Lo logró de nuevo y estudiará física nuclear

 

Seguir el camino de la ciencia nunca fue fácil en nuestro país, pero Natasha Hrycan, una competidora olímpica de matemáticas de 19 años, pudo sortear todos los obstáculos para lograr ser admitida en la Universidad Nacional de Investigación Nuclear en Moscú, Rusia.

La joven estudiante oriunda de Capitán Miranda, Departamento de Itapúa, dio sus primeros pasos en competencias nacionales a los 9 años con las Olimpiadas Nacionales de Matemáticas (Omapa), para luego representar a Paraguay en ferias de ciencias internacionales, alzándose con los primeros puestos y destacándose en ferias científicas de los Emiratos Árabes Unidos, Argentina y Brasil. Esta trayectoria se resume en las 16 medallas ganadas.

Natasha comenta que no fue fácil ni rápido el recorrido que hizo hasta recibir la respuesta de admisión en la universidad de Moscú, sobre todo por ser del interior del país y por no tener, en principio, el apoyo de su familia. “Pero, afortunadamente, tengo muchos amigos, ex compañeros del colegio y otras personas que fui conociendo en el camino, que me apoyaron desde el principio en todo lo que fue lanzarme a esta decisión”, resalta.

Para su ingreso a la universidad rusa, el consejo académico tuvo en cuenta su perfil académico, tanto en el colegio como en la facultad, y sus actividades fuera de la malla curricular.

Además de representar a Paraguay en olimpiadas, Natasha es cofundadora de Perseidas del Sur, el primer club de astronomía de Encarnación, que desarrolla actividades científicas para impulsar a niños y adolescentes al estudio de los cuerpos celestes.

La joven estudiante es consciente de que no es la única paraguaya que busca estudiar una carrera científica en el exterior, por eso quiere ser un ejemplo de lucha para otros jóvenes que estén en la misma situación en la que ella alguna vez estuvo. “Que sigan luchando que algún día va a llegar a cumplirse ese sueño. Es necesario salir de la zona de confort, tomar riesgos, dejar atrás cosas que uno ama, llorar muchas noches por no tener más fuerzas para seguir”, expresa. Resalta que una vez cumplido el objetivo, “sentís que todo eso vale la pena”, agrega. Natasha debe viajar a Rusia a mediados de año para iniciar su carrera científica.

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