La composición escrita en tres movimientos está dedicada al maestro José Luis Miranda, una de las figuras pedagógicas más influyentes de la música académica en Paraguay.
La grabación fue realizada por el violinista Alejandro Drago, quien estudió la obra directamente con el compositor, junto a la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua (OFECH), en México, bajo la dirección del maestro cubano Iván del Prado. El proyecto integra un álbum que reúne conciertos para violín de compositores latinoamericanos de estética contemporánea, con Paraguay representado por la obra de Daniel Luzko, el cual fue compuesto y preparado cuidadosamente a lo largo de varios años.