Una delicada situación atraviesa un grupo de 24 familias damnificadas por la inundación que instalaron sus precarias casas de madera terciada y chapa en un sector de la avenida Costanera Norte debido a la falta de canillas, duchas y energía eléctrica.
Héctor Cabrera, uno de los evacuados de la crecida provenientes de la zona del Club Mbigua, explicó que para paliar las necesidades de agua apelan a barriles en los cuales acumulan el vital líquido, pero que tienen gran cantidad de niños y adultos mayores que precisan bañarse.
“En días anteriores íbamos hasta una vivienda inundada para traer el agua. Hoy la Essap trae, pero lo que precisamos son canillas y duchas, ya que tener el agua simplemente no termina con todas las incomodidades que tenemos actualmente”, aclaró.
Con respecto al servicio energético por parte de la ANDE, Cabrera dijo que no tienen otra opción que estirarlo de las columnas que se encuentran anegadas, con todo el peligro que ello representa por la alta probabilidad de quedar electrocutados, ya que lo hacen en canoas e incluso bajándose en el agua.
“Necesitamos todos estos servicios porque pasamos por muchos inconvenientes debido a su falta, sobre todo, nuestros niños y nuestros ancianos”, puntualizó.